Pablo llevaba mucho tiempo con ganas de que un amigo suyo fuese a verle a los karts por aquello de compartir su afición con los amigos con los que está a diario. Ayer fue el cumple de Martín, otro compañero del equipo de hockey del colegio, y cuando nos íbamos para casa le propuse la idea de invitar a alguien y enseguida dijo que le apetecía que fuese Rafa Coya, Rafita.
La propuesta era genial para un domingo: levantarse con calma, sin prisas, previsión de buen tiempo, destino a nuestro querido Ayrton Senna de Serra de Outes y con la inmejorable compañía de Rafita. Rafa es todo un personaje, vital como pocos, siempre con una sonrisa en la boca y con ganas de aprender y hacer, por no hablar de su exquisito comportamiento. Lo unico que rompió un poco el plan fue el madrugón que se pegó Nicolás, que hizo que a las 8 menos diez ya estuviesemos en pie de guerra, preparando desayunos y la cantinela del pequeño: ¿cuándo vamos a por Rafita?, así, sin parar, durante más de dos horas. Después de recogerlo en su casa y de recibir las indicaciones de Belén, nos subimos al coche destino a Serra. Hablando en el coche sobre los nombres, sobre la coincidencia del suyo con el segundo nombre de Pablito, nos decía que le gusta que le llamen Rafa o Rafita… ¡pero también Lafita!, que es como le llaman sus amigos en el cole. Llegamos una hora después a nuestra catedral particular, a nuestro santuario, y allí sabíamos que Rafa iba a disfrutar. Enseguida se afanó en aprender como se tomaban las presiones a los neumáticos, en qué consistía aquello de un kart, desde donde se podían ver mejor a los karts, pero sobre todo, en subirse a uno y darse unas vueltas por el mítico Ayrton Senna. Hizo 3 tandas y creo, seguro, que disfrutó pues su cara reflejaba una ilusión como pocas veces he visto en un niño al bajarse de cada una de ellas, aunque de la segunda se bajaba dolorido de las manos… ¡había probado la dureza de Outes!, implacable hasta con los niños en los karts de alquiler. Al acabar la jornada Rafa llegó a casa agotado… hasta que se metieron en el jardín a jugar otro poco más.

Pablo necesitaba ir a Serra como el beber. Nos hemos propuesto ir hasta Outes una vez al mes por lo menos, básico para alcanzar una forma excepcional que sólo proporciona este circuito y por otro lado a Pablito es lo que le da confianza en si mismo. Se conoce Serra perfectamente y se puede medir consigo mismo, ver donde está su rendimiento y donde está el del coche. La primera tanda fue larga y dura, de tal forma que al bajarse del coche le dolían los brazos cosa mala, típico de estos lares. Las siguientes fueron menos exigentes hasta que a última hora ya no podía más. Rodó y rodó a bastante buen ritmo, pero sobre todo con una entrega encomiable, digna de reconocimiento por nuestra parte, buscando esa décima que le faltaba pero que al final no apareció por ningún lado, aunque quedamos más que satisfechos… no en vano esas ruedas ya no dan mucho más de si.

Tuvimos la enorme alegría y sorpresa de ver a Aarón montado en el Seijo Kart a toda pastilla, volviendo a los míticos piques con su hermano Alex, buscando el límite del asfalto de este circuito. Estos hermanos son de esos pilotos que saliendo con unas gomas usadas a hacer una manga, marcan la diferencia el que sale primero. La verdad es que da gusto verles rodar y también acompleja un poquito.

Ya por la tarde se acercó más gente, cuando nosotros ya decidimos irnos. Se acercaron Isma con sus padres, Fátima y Pacheco, el cual le traía a Pablo la sorpresa del casco, pues Pablito no sabía nada y lo esperaba como agua de mayo. La verdad es que ver la cara de felicidad de Pablo ha sido increíble, cuando le dijo a Pacheco… “de verdad que muchas gracias”, reafirmando su alegría y agradecimiento. Y no es para menos, ¡menuda obra de arte! También se acercó Rodrigo con su V-Max a probar el circuito, y alucinaba con la exigencia física de Serra, dio unas vueltas y tuvo que parar pues no podía con los brazos… ¡Serra eche moito Serra!

Sergio se aburrió un poco durante todo el día. Con el KF3 se divierte si viene más gente a entrenar, sobre todo los hermanos Senlle que al final no vinieron. Pudo hacer una tanda con Isma y su FA y lo pasó bien, aunque sufrió un pelín, pero claro, Isma es Campeón Gallego y el nivel es alto, muy alto. Sergio iba muy bien pero aún acaba de estrenar la categoría.

El que se lo pasa en Serra como nadie es Nicolás. Es un auténtico crack. Se puso, como no, sus patines y allí estuvo casi todo el día con los patines, el stick y la bola para arriba y para abajo patinando. Miniche y José Manuel se escarallaban de risa con él y no era para menos. Nicolás es muy cariñoso conmigo, pero cuando vamos a los karts este aprecio se multiplica y me sigue hasta el infinito, y más allá, pues sabe que existe la posibilidad de darse una vuelta en los coches de alquiler y esa oportunidad no la quiere dejar pasar ni de broma. De vuelta, en el coche, cayó rendido… ¡y no era para menos! Después de levantarse a las 7 de la mañana con esa energía y con la paliza que se metió, pues era normal que acabase roto.
En definitiva, Serra nos hizo volver por nuestros fueros, pero aún encima ganando un adepto para la causa: Lafita. Él también sufrió la dureza de Serra en sus brazos, pero sin duda se lo pasó pipa y tuvieron la suerte, Pablo y él, de hacer una última manga juntos, compartiendo pista. Creo que le gustó. A Pablito, desde luego. ¡Ah!, Belén... ¡menudo gamberro de hijo que tienes! Así no lo volvemos a llevar a ningún lado...




Madrugón del domingo para irnos a la I Copa Bauxita de Karting en el circuito de Mosteiro, dónde volvimos a las andadas, disfrutando como nunca a pesar del cabreo de Pablo en la primera carrera y es que se entregó como nunca y el coche no terminaba de ir. Menos mal que estamos en las mejores manos y se buscó hasta encontrar el problema. Con esas ganas, las que demuestra últimamente, era una pena no poder luchar, como al final hizo. Además se quedó encantado pues vino su tío a verlo (¡menudo saludo en medio de la recta!) y como siempre digo, Pablo necesita sentirse arropado por los suyos. Pablito disfrutó con su presencia, además, le había hecho una promesa el día anterior y no podía fallarle. Sus lágrimas de la primera manga eran por ese motivo. Pasamos un día estupendo, de buen ambiente, tan bueno que hasta casi gana España a USA en la final de las Olimpiadas.

Una vez en el circuito se puso a rodar con más ganas de las previstas por mí, aunque le costaba hacer algún adelantamiento, motivado en parte por la igualdad mecánica y en parte por un cierto respeto a la hora de adelantar. No sólo le pasó a Pablo, fue la tónica de todos los allí presentes. Le tuve que “llamar la atención” al acabar la tanda, y aunque me duele hacerlo (sobre todo cuando me mira con esos ojitos y me dice… “pero Papi…”, ahí me mata) la verdad es que ves el rendimiento en la siguiente, como sale con ganas y hace lo que tiene que hacer, y sobre todo, como lo sabe hacer. Se vuelve un poco cómodo encima del kart, esa es la verdad. Será porque tiene 8 años. Será.
Allí nos juntamos una trouppe interesante, además de los que iban por su cuenta: los Senlle, con Ramón padre a la cabeza, el cual no puede estar con las manos quietas y no para de hacer cosas, que si su kart o el de quien sea, él se pone manos a la obra. Lo mismo le pasa a sus dos hijos, Rafa y Ramón. El mayor ya tiene ganas de correr de verdad, ayer le daba de lo lindo al kart cuando su padre no estaba muy atento. José Lamela con Josito, tomando contacto con la Magdalena, los dos Javier Suárez, eléctricos como siempre. Como no, los CRT, más que nunca con las manos a la obra, probando aquí y allá, sin parar. También estuvieron, faltaría más, Sergio y José Manuel (sin ellos no haríamos nada nosotros allí), además de los Aballe, con Borja con ganas de darlo todo. Para completar el grupo, nos acompañó durante toda la mañana Javier Figueiredo, relajado por la falta de actividad durante estos fines de semana, para ya te llegará el estrés, ya… quien te verá dentro de unas semanas con algún fin de semana con incluso 3 pruebas… y hasta el último de noviembre ¡¡¡con 4!!! ¿No se podía hacer un calendario más compensado? Para probar nuevas sensaciones se subió en el kart de los Senlle y dio unas vueltas al circuito, comprobando in situ lo complicado que es llevar un bicho de esos medianamente rápido. Habrá que repetirlo.
Rodamos, mejor dicho, rodaron toda la mañana, abrasándonos por el sol y después de despacharnos el bol de ensalada de pasta que nos preparó Susi (Pablito se llegó a tomar 5 platos), junto con unos buenos bocatas de embutido que preparaban los Senlle, recogimos el material y marchamos para Bertamiráns, a montar la carpa con unos karts en la Expoliquidación que allí montó el Ayuntamiento y a la cual Lopo nos invitó cortésmente. Allí estaba el GT Turbo de Grille, un Speed Car impresionante, un 106 Kit Car y los impresionantes 306 Kit Car y 207 S1600 de Manuel Senra, 5 veces Campeón Gallego de Rallyes con el primero. Pablito puede decir que se montó de copiloto en el S1600 de Senra.
Nosotros quedamos encantados con el día, y Pablito creo que también, al menos llegó agotado a casa y eso para mi es buen síntoma. Cuando nos fuimos del circuito de Soutelo de Montes quedaban un par de coches de rallyes haciendo pruebas por allí (un Punto y un Mitsubishi). Es una pena pues La Magdalena es un circuito de karting a todos los efectos: trazado, asfalto, etc., y cuando se meten estos coches, como en su día un Escort WRC, o barquetas, o M3, o más máquinas, lo único que hacen es destrozar el circuito, ensuciar la pista y machacar el maltrecho asfaltado. En fin, una pena. Pero nosotros, como siempre, lo pasamos de carallo, aunque no ganemos.
Por cierto, creo que vamos acertando con los vinilos del kart. Ahora creo que se ven mucho mejor.