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miércoles, 29 de octubre de 2008

El lugar del crimen

Volvimos al lugar del crimen, allí donde nos han condenado sin juicio previo y sin derecho a una defensa, pero las cosas son así y la vida más. Cuando les toca a los demás hablamos de democracia, de derechos a una defensa, de respeto y de justicia. Pero cuando nos toca en nuestra piel, cuando nuestros resultados no son los previstos, nos transformamos y pasamos a ser lo que criticamos con tanta crudeza y vehemencia. En muchas películas hablan que en muchas ocasiones, los psicópatas asesinos, cuando cometen un asesinato, vuelven al lugar del crimen para ver la expectación que ha levantado su atrocidad. Nosotros decidimos volver a Serra, para repasar nuestro perfecto plan.


Repasamos nuestro plan de diversión, de entretenimiento, de lucha y entrenamiento. Quedamos para comer nuestros chipirones a la plancha, que este año todavía no los habíamos catado. Allí aparecieron los Cobián en pleno, se les ha echado de menos este año, José Manuel y Sergio. Degustamos los chipirones, las milanesas (espectaculares) y el raxo en filete. Nos reímos de lo lindo contando anécdotas, sufrimos recordando momentos duros y nos fuimos para el circuito sin más, a currar. ¡Como no!, no podían faltar D. Ramón Senlle y esos niños que si no existiesen tendríamos que inventarlos: Ramón y Rafa. A D. Ramón la Xunta, la del Sr. Feijoo cuando gobierne (evidentemente), le debería de dar el Premio Especial de la Consellería de Familia al ejemplo Familiar y la de Educación, publicar su ejemplo en los libros de Educación para la Ciudadanía.



Estábamos todos y todos contentos. Pero por encima de todos, Pablito estaba eufórico. Pablo es feliz en Serra de Outes. Allí, al igual que en Santa Comba, es libre y hace lo que le gusta. Pero le tocó trabajar un rato largo y eso le inquietó un poco, pero el hecho de haber gripado el motor el sábado de entrenamientos antes de la carrera (gracias Sr. Costas por su inestimable ayuda al habernos dejado su segundo motor para correr el domingo, sí, sí, ese chipeado, trucado, con el encendido atómico y con no sé cuantas trampas más – ahora entiendo por qué Paula vuela por los circuitos) le hizo tener que rodar el motor para la carrera de la próxima semana. Se aburrió un poco de dar vueltas y vueltas sin poder correr de verdad hasta que llegó su momento del día y probablemente del año. Por encima de podiums, poles o adelantamientos imposibles por el exterior, Pablo es un niño que vive para el detalle.


Durante el año pasado su única obsesión era poder arrancar su Comer. Cada día lo intentaba y no podía, su ilusión era tener un motor con arranque por botón como los cadete. Se le cumplió su sueño este año precisamente en Serra. Ese día le vi muy feliz, muy atento a las explicaciones de José Manuel y deseando parar para darle al botón rojo de apagado y poder de nuevo arrancar su motor. El otro día, después de compartir momentos muy buenos con Pancho y Javi, le pidió a éste si le dejaba probar su FA con motor cadete. Javi, buenazo donde los haya, accedió encantado, sólo quería que Pablo lo hiciese bien y estuviese cómodo en el kart. Un kart demasiado grande para él. Rapidamente se puso en marcha el dispositivo “Serra Todos a Una”.


Rafa y Ramón sacaron los pedales de su kart para que Pablo pudiese alcanzar el acelerador y freno (aunque después no le sirvió y no se le pudo poner). Javi se apresuró a ponerle mi polar doblado en el respaldo del asiento. Todo era como una gamberrada, deprisa como para que nadie se enterase y así meterlo en la pista antes de que hubiese arrepentimiento o llegase algún grupo con la intención de subirse a los de alquiler. Cuando me di cuenta, ¡oh milagro!, Pablo tenía puesto el costillar, el collarín y el casco abrochado (hasta apretado fuerte) y se estaba sentando en el kart Campeón Gallego Cadete 2007. Pablo salió a la pista y fue la primera vez en sus miles de vueltas a un circuito que no paró a la 2ª o 3ª vuelta para comentar algo y enseguida empezó a rodar más y más rápido. Veíamos que no llegaba a los pedales, que no era capaz de ver por encima de la careta delantera, pero a él le daba igual. Se comportó como un pilotazo rodando al máximo ritmo posible en un circuito como Serra, entrando a tope en la entrada de meta y en el final de recta. Se divirtió como nunca, derrapó como siempre pero más aún, y para colmo marcó un tiempazo es sus escasas docena y media de vueltas. Se quedó a menos de medio segundo del tiempo marcado por Javi ese mismo día, que por cierto había sido muy bueno. Fue un placer ver el gesto de complicidad del Sr. Diputado, o como José Manuel y Susi salieron de la cafetería y disfrutaron un rato, en definitiva como nos quedamos encantados de ver a Pablo rodar tan rápido y tan bien. Y yo, como padre, encantado de ver que él se lo pasó en grande. Eso sí, en el lugar del crimen.



Un poco más tarde llegó el bueno de Josito y su padre, para completar el día perfecto, el crimen perfecto. Pablito y Josito pudieron rodar juntos un rato y pasárselo bien entre los dos, compitiendo. A última hora se cambiaron los karts y fue de risa: Pablito se tuvo que bajar ya que iba muy incómodo y no le llegaba a los pedales y Josito, que no entraba en el kart de Pablo, disfrutó con el Maranello de éste: "esto es otra cosa", comentó al bajar. A lo mejor parte de la culpa es del chasis... o no.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Patineteteam


José Antonio es de esas personas, parece que pasa con todos los de Santa Comba, que te apetece estar con él. Sensato en sus apreciaciones, amigo de los que aprecia y con un sentido del humor que ya lo quisiera yo para mi. Siempre está de buen humor, dándole la vuelta al comentario para reírnos un rato y aliviar las posibles tensiones. Sin embargo hay algo por lo que sobresale por encima de todo: por su responsabilidad. Sergio encontró en él su “partner” ideal, su compañero, su confidente. Sergio sabe que teniendo a José Antonio a su lado, trabaja muy a gusto. Eso sí, todavía va por el capítulo 1 del Manual del Buen Mecánico. Yo ni tan siquiera he encontrado el manual, todo sea dicho de paso. Ahora sí, pesando el kart no le gana nadie. Es un fenómeno, con el kart y con su forma de ser. Otro más que da gusto.


El domingo se le entregó a la familia Filgueira un ramo de flores por parte de la FGA y la CGK. La verdad es que yo no era demasiado partidario de entregárselo, pero también es cierto que el momento fue muy emotivo y esos 3 jabatos de la vida los aceptaron de buen grado, demostrándonos a todos que también son humanos. Además, los recibieron donde tocaba, en el podium de Serra, del Ayrton Senna de Outes.

Nosotros pasamos un fin de semana divertido de verdad, de los que hacen que sigas yendo a estas aventuras del karting. Después de un sábado nefasto, nos fuimos a Casa do Zuleiro a descansar. La casa rural te quita el hipo, preciosa y confortable, con un alojamiento excepcional y un desayuno impresionante. El apartamento en el que descansamos es lo más bonito que hemos visto. Además, José Manuel y Lucinda nos acogieron con todo el cariño, el mismo cariño que nos brinda la gente de Serra cada vez que estamos por allí. La cena en Casa Amanda fue otra cosa. Me dicen que la carne a la piedra estaba buena, no tanto como la de Areal, pero rica. Ahora, la atención… ¡para llevarlos al juzgado! La próxima vez cenaremos en la Casa, que en el desayuno he visto que tiene un premio de restauración de la despensa tradicional gallega…. y eso hay que probarlo.


El domingo fue otra cosa. Además de disfrutar de unas carreras muy interesantes en todas las categorías, nosotros en particular nos lo pasamos estupendamente. Preparamos una intendencia extraordinaria: 3 paellas, grifo de cerveza, postres variados, unos mejillones en escabeche caseros que hizo mi suegra sensacionales (no sólo lo digo yo…), etc. Hasta nos trajimos un paellador valenciano para la ocasión (gracias Monchiño) que casi acaba en urgencias por la quemadura de la mano, y es que está acostumbrado a cocinar en recintos más profesionales. Allí nos dimos cita con nuestros amigos, que parece que son bastantes. Se acercaron, como no, los Kopites rescatando a algún viejo conocido como Fredy y su primo (al cual he de reconocer que no le oí hablar en todo el rato, pues se puso morado de paella). Los Senlle y Rosa nos deleitaron con unos postres exquisitos, sobre todo esa tarta de galleta de chocolate y el bizcocho… ¡¡¡ummmmm!!! Pero si alguien tiene mérito es Susi: no sólo es madre sufridora, pues fue capaz de ver todas las carreras en las que participábamos, sino que atendió a las paellas como gran cocinera que es. Y por encima de eso, estuvo siempre pendiente de (ú)Nico, el crack.


Cuando ya habíamos recogido todo, después de unos cafés y de horas de charla con todo el mundo que se acercó a la carpa e interminables anécdotas, tocó recoger para terminar el fin de semana. Pero como Serra es mágico, aún nos deparó un momento estelar: se gestó una carrera de karts de alquiler en el que los pilotos fueron Aarón, Alejo, Miniche, Seijo y Pacheco. La carrera no tuvo desperdicio, se picaron hasta en la salida, con golpes sin compasión, Alejo empujando al padre durante toda la recta, Miniche haciéndole un interior a Seijo sin compasión, Pacheco atajando para no quedar descolgado y todos los que allí estábamos, divirtiéndonos como nunca.

Hay veces que tienes desengaños casi amorosos. Conoces gente que te parece buena gente, que los valoras por sus actos, por sus formas y por sus comentarios. Consideras que es buena gente, que sí, que por más que te digan tus amigos que no, tú sigues pensando que sí, que merecen la pena. Después llega un día que las cosas no les salen como ellos piensan y encuentran una disculpa perfecta para mostrar toda su frustración, culpando a inocentes, a gente, a personas que todo el mundo se permite juzgar sin valorar más allá de lo que su vista de ciego le permite. Se escudan en valoraciones de ajenos y se dejan engañar escuchando lo que quieren oir con tal de apaciguar su frustración. Lo peor es que de repente, invadidos no sé porqué demonio, pierden toda la educación de la que habían hecho gala, y esa franqueza tan fácil de sacar a relucir cuando se trata de alabar al prójimo la pierden cuando se trata de acusar injustificadamente. En ese momento pierden todos los valores y franqueza. Después, te llega tú amigo, ese que siempre está cuando lo necesitas, que te critica en la cara cuando ve que no tienes razón y que te reconoce la verdad cuando la ve, y te dice esa expresión que se te clava en el corazón a fuego: “¿Ves cómo tenía razón?” Y tú pones cara de resignación, le das la razón a tú amigo pero piensas… “no, no puede ser así, me niego, yo creo a la persona que conocí”. Espero que todo sea un malentendido y se recapacite. Me niego a pensar lo contrario.


Disputamos la carrera de Serra, esa por la que llevábamos tanto tiempo suspirando. Correr en Serra para el equipo es algo especial, tanto que hasta a Pablo le ha terminado por gustar. Serra es muy complicado y hay que conocer cada bache, cada milímetro de la pista, cada alternativa. No basta con llegar, entrenar un día y que te digan aquello de por aquí, por allá y listo. En Serra los límites los tienes que encontrar tú, no alguien que te diga por donde están. En Serra, me dijeron hace tiempo, “quien no bate es que no va rápido”. Tienes que dar mil vueltas para encontrar esa décima que te diferencia, esa décima que está en no hacer derrapar el coche en la izquierda del fondo y acelerar hasta el final, sin levantar, sin miedo. El miedo se tiene cuando no te atreves a hacer algo, no cuando algo o alguien premeditadamente te quiere hacer daño. Esto es respeto y prudencia. Serra es diferente y no te permite ni un error, ni una equivocación, ni una mala elección, ni una mala decisión.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Ya lo decía yo…



Estuvimos todo el sábado por la tarde en Serra, junto con el resto del equipo (Sergio, José Manuel, Nico y, como no, Susi). Nuestro objetivo era preparar un poco la carrera de Serra de mediados de octubre ya que no tendremos otro fin de semana de aquí a la carrera para prepararlo. Allí aparecieron los Senlle, que tanto nos ayudan con Nico y la familia Figueiredo al completo (por aquello de ir conociéndonos por si en el futuro esto progresa…). Cómo no también estaban los "locales", con Alejo y Aaron a la cabeza mientras no llegaba el bueno de Miniche. Mientras esperábamos para empezar a entrenar nos pusimos a hablar, manteniendo una de esas tertulias tan agradables en las tardes de verano de Serra. Allí dimos un buen repaso a la actualidad más reciente, pulimos detalles y analizamos nuestros errores, para intentar no volver a cometerlos, pero también vimos de qué tipo de pasta están hechas algunas personas, un poco "choromicas".


Fue un día bastante enriquecedor, ameno e instructivo. Charlar y aprender de la vida y de las carreras de este trio es una asignatura que nos deberían de poner obligatoria en el colegio. No dicen una palabra de más, las justas, con la humildad necesaria pero con la firmeza y la confianza que sólo otorga la razón y el buen hacer.

Más tarde vinieron María y Eva, las nuevas "amigas" de Nico y de Pablo. Aunque me parece que Pablo ya está en ese momento que estas tonterías de las niñas le sobrepasa un poco y se centró más en Sergio, Ramón y Rafa, además de su kart. Nico sí que hizo buenas migas con estas niñas tan monas y pasaron una tarde en Serra de lo más divertido. Fue muy divertido cuando la pequeña, al ver como Nico se subía conmigo al kart, exclamaba preguntando a donde iba. Creo que el padre no las puede acercar mucho por los karts, sino enseguida les picará el veneno… aunque para eso ya está la madre, más cerebral y racional que todos los que estábamos allí juntos. Nico sólo piensa en subirse en un kart, así que cuando se sube, es el personaje más feliz del mundo. No sé como llevará esta larga espera de 3 ó 4 años que le queda. Si es que no sucumbimos antes víctimas del agotamiento mental al que nos somete… ¡el domingo se despertó diciendo que cuando íbamos al Autocross de Santa Comba!



Pablo se dedico a dar 100 vueltas yendo de lado, divirtiéndose, derrapando lo que sólo en Serra se puede derrapar. Eso sí, ¡a saco! Los tiempos creíamos que eran decentes hasta que llegó Josito y le metió una encendida de 4 décimas que nos dejó temblando a todos. Bronca de José Manuel por no tener el trabajo hecho, cambio de humor del padre y Pablito sale a la pista y en la primera tanda… se pone en tiempos, yendo por donde tiene que ir y dándolo todo una vez más. Lo que sí da gusto es que ahora cuesta bajarlo del coche, que entrena mucho más a gusto que antes y que ya no hay que andar encima de él como era antes del verano. Ahora tenemos que ponernos las pilas nosotros con él y enseñarle, hacerle más caso y enseñarle un poco más. De hecho, y menos mal que quedó en nada, el sábado tuvimos un susto de esos que te puedes estar arrepintiendo toda la vida. Después de la tanda en que igualó el tiempo de Josito, paró a comentar que en la izquierda del fondo oía un ruido raro en el kart, el cual describió perfectamente. Le comenté que podían ser los neumáticos que llegan al límite de su adherencia retorciéndose, junto con el chasis… mientras pensaba…"Pablito y sus cosas". Salió a la pista y en la primera vuelta, al pasar por la izquierda que da la entrada en meta, se le salió la rueda trasera derecha adelantándolo en plena recta mientras él controlaba el kart sin dudar un solo instante de su capacidad, mientras el ruido de la cadena contra el suelo ponía un punto de tensión aún mayor a la escena. Sólo se le ocurre bajarse del kart tan tranquilo, mientras todos corríamos hacía él, para decir que "ya lo decía yo…"



La pena, que no nos quedaban bujes. Estoy seguro que hubiese intentado batir el tiempo… estaba "on fire".

domingo, 27 de enero de 2008

De paseo por Serra

Este fin de semana, entre otras actividades varias, y todavía rodeados por ese comodín que los médicos llaman “virus”, fuimos hasta Serra a entrenar un poquito. Allí nos encontramos a los de siempre, a Miniche, a sus hijos, a Ramón y sus hijos (menuda galleta se dio uno de ellos, la abuela y la madre las pobres no sabían donde meterse, y la anécdota de la tensión… muy buena), vino también Pacheco con Isma, estuvo el Campeón Gallego Senior 2006, en definitiva había ambiente en una preciosa tarde soleada.

La intención era que Pablo rodase de nuevo, nada de probar reglajes ni cosas por el estilo, mantener el contacto con el kart y ver cual es nuestro punto de preparación. Poco se pudo rodar por la cantidad de gente con el alquiler, pero lo que ha quedado claro es que Serra es Serra, y en cuanto dejas de ir, o eres un kamikaze o tiene ese final de recta que siempre impresiona.

Tengo muchas ganas de la carrera de Serra de este año, la gran pena es que sea a finales de octubre, con el riesgo de lluvia que ello conlleva. Pero Serra es Serra, y allí estaremos, D.m.

domingo, 21 de octubre de 2007

Serra es... Serra

Sábado primaveral, 24º, por la tarde, después de comer en casa unos caseros huevos fritos con patatas y chistorra (que me estuvo repitiendo toda la tarde, pero como dice Arguiñano, así me acuerdo de lo buenos que estaban), cogemos coche y nos vamos a Serra de Outes, a pasar otra inolvidable tarde de karts. Allí estuvimos más en familia que nunca, ya que aunque al llegar estaban Samuel y Andujar dándose unas vueltas con sus seniors e intentando resolver sus problemillas y aguantar la paliza del circuito, después nos quedamos solos con los hijos de Ramón que siguen progresando con su kart.

A Pablito por fin le apareció un colega con el que rodar juntos, José, hijo del José que adelgazó 10 kilos dejando sólo de comer patatas fritas y pan (es cierto que hablando nos confesaba que se cenaba dos baguettes “cheas de xamón e queixo”, además de alguna pota de callos que ahora ya no se mete entre pecho y espalda, con lo cual llegamos a la conclusión de que no dejó las patatas y el pan… ¡se puso a régimen severo!, así cualquiera adelgaza). Al menos se entretuvo bastante, se enchufó durante alguna parte de la tarde y consiguió cronos muy respetables. Por esa parte, ¡estupendo! Sin embargo, siempre buscamos la perfección, falló bastante algunas trazadas, no habitual en él, pero ayer era víctima del cansancio, del cansancio de esta semana en la que estuvo malo, con sus problemas estomacales de siempre, del cansancio del circuito que le agota. Sin embargo, en cuanto se conecta, a última hora, es impresionante. Se hacía de noche, no se veía absolutamente nada, y Pablo y Sergio empezaron a rodar en sentido contrario. A mi me impresiona. Me asusta. Ver en la bajada a Pablo venir a toda velocidad y afrontar la derecha de boxes a fondo a mí me acongoja. Hablando José Manuel y yo, estimábamos que Sergio llegaría a ese punto de la bajada a unos 100 kilómetros a la hora. Con las tonterías de las tandas, Pablo rodó más de 100 vueltas a Serra y creo que a día de hoy lleva más de mil a ese circuito que tanto le machaca. Yo creo que es de esos circuitos que algún día le satisfarán porque te hace ser un piloto físico y técnico a la vez.

Sergio se puso a hacer 360 en los dos sentidos y como siempre nos deleitó con su técnica. Ayer le di el libro de Pedro de la Rosa (también le regalé uno a Pablo) a Sergio, no por llegar a ser piloto de F-1 (hoy en día muy complicado) sino por la gran persona que es este chico, por tener un espejo en el que mirarse y porque creo que Sergio es un piloto que se asemeja mucho a PDLR. Le faltan muchas cosas, pero una es creérselo y otra es tener el descaro que tiene en el indoor.


domingo, 7 de octubre de 2007

Tren de largo recorrido

Quizá influenciado por uno de mis hermanos mayores, La Unión es uno de mis grupos de música preferidos. En su amplia discografía tienen una canción que se llama así, “Tren de largo recorrido”. Pablito es así, un tren de largo recorrido al que hay que esperar que en cada apeadero llegue pronto o con retraso, te de alegrías o rabietas, pero al que siempre hay que esperar hasta el final, hasta que llegue a las estación, a su destino, porque serán buenas noticias, y su destino, por el momento, está muy lejos. Tanto que a veces me asusta que no nos bajemos antes para cambiar de destino. Espero que no.

Estuvimos el sábado por la tarde en Serra de Outes, y estar allí siempre da buen resultado, pase lo que pase. Allí uno es feliz. Será por el entorno, será la familia Figueira, será la compañía o José Manuel y Sergio que hacen que Pablito y yo estemos tan a gusto.
El entorno es maravilloso, ese valle tan silencioso en el que el tiempo siempre nos depara una tarde agradable. Minichi, Alex (que hasta va rápido con el corta-césped) o Aarón hacen que las conversaciones con ellos sean auténticos masters sobre karting, circuitos, motores, técnica y demás. Estuvieron los Muiños poniéndose a tono. Estuvo Ramón con sus hijos de 13 y 11 años iniciándose con el kart de Tarancón, y puedo asegurar que casi se divierte más el padre que los hijos. Conocimos a un “crack” de 13 años que a José Manuel y a mi nos recordó a los 13 años de nuestra época. Él se lo guisaba todo, todo. Vino con un “acompañante” que a cambio de darse unas vueltas en el kart le traía y le llevaba el aparato al circuito y mientras Alex estaba en la pista el amigo estaba en la cafetería degustando un refresco. También estuvo Pedro Castañón con su hijo, al que le está metiendo el gusto por el motor. A José Manuel le comentaba que yo soy feliz viendo a Pablo entrenar en Serra en días como los de ayer. Para redondear el día apareció mi aparato preferido, un…, un…, un…, vehículo motorizado con cambio de marchas y sin carrocería. Le podemos llamar kart de marchas, pero seguro que le podíamos llamar de muchas otras maneras. Sensacional. Son las cosas que sólo se ven en Serra. Pablito no iba con muchas ganas, seguramente porque Serra es de esos circuitos que impresionan cuanto más lo conoces y descubres que tiene trampas hasta en la puerta de acceso al circuito. Cuanto más ruedas allí más respeto le tienes… la entrada en meta, el final de recta de meta, la izquierda cerrada antes de acceder al interior del circuito, la derecha que da a la izquierda de la cafetería, la izquierda de la cafetería… todo Serra tiene su aquel. Pablo llevaba más de tres meses sin ir por allí, desde antes de Ourense y eso le asustaba. Tampoco tenía muchas ganas de subirse al kart y eso es porque cuanto menos anda menos ganas tiene con lo que hay que darle caña en ese sentido. Al principio rodó con demasiada precaución y con el desarrollo de Mosteiro lo que le llevaba a no hacer tiempos interesantes. Cuando eran casi las 7 de la tarde empezó a rodar en unos tiempos más decentes, ya cercanos en medio segundo a sus tiempos de carrera en Serra. En la pista tenía pilotos con karts más grandes pero que eran más lentos que él y eso le motivó, para adelantar, correr y disfrutar. No quiso andar mucho más y es que creo que la temporada le va llegando, sobre todo no he conseguido engancharlo después del verano, pero nos quedan dos carreras y Pablito se lo va a pasar genial en ellas. A pesar de todo dio 83 vueltas, que para una tarde y en Serra, no está nada mal.

domingo, 20 de mayo de 2007

Después de la tempestad siempre viene la calma




Yo estaba lleno de temores para esta carrera. En mi vida, ni en vacaciones, he estado más pendiente del tiempo que este fin de semana. Al bueno de Minichi lo he aburrido preguntándole si iba a llover o no. Siempre estuvo seguro: ¡no! Efectivamente no llovió. Chispeó, hubo bastante humedad por momentos, e incluso se ralentizó la salida de la primera de cadetes por unas gotas. Había que aclarar si la carrera era mojado o seco. Al final, todo en seco.

Entrenamientos

En los mayores no había muchas posibilidades ya que no había demasiados inscritos por categoría. En las únicas categorías que había 3 inscritos era inter y junior, además de un senior. El bueno de Álvaro Muñiz no se presentó ya que tenía el Rally de Santander, puntuable para el Campeonato de España, en el que hizo 8º scratch, 4º en la EVO Cup y meritorios 5os scratch en algunos tramos.

En los cadetes Sergio Martinez conseguía una fantástica y merecida pole, sólo una milésima por delante de Hugo Caride, quedando a continuación el líder del campeonato, Javier Cobián.

En alevines se hacía con la pole Daniel Fernández, seguido de Otto (¡qué clase de gran piloto tiene este niño!). De cuarto clasificado quedaba Javi Suárez, el de Ordenes, que a pesar de sus problemas de motor logró hacer unos buenos entrenamientos.

La Carrera

Entre los mayores se impuso Adrián en los inter y Pancho (¡ese dedito, Pancho!) en los junior, favorecido en parte por la salida de pista de Antón Muiños. Merecidos triunfos para tan agotador circuito, sino que se lo pregunten a Adrián.

En los cadetes se ha vuelto a imponer una vez más Javier Cobián, seguido de Sergio Martínez y de Hugo Caride. Por estar pendientes de la verificación, el podium no se llevó a cabo.

El podium de los alevines estuvo compuesto por Otto, Javier y Marcos. Qué carrera tan bonita y menudo nivel tienen los pilotos que están arriba.
Es de agradecer a la Comisión Galega de Karting el interés mostrado en tener contentos a los más pequeños. Creo que el haber repartido esas medallas en cuanto a gasto no les representa practicamente nada y la ilusión y alegría que se han llevado los niños, es de agradecer. Bien por ellos.

Nuestro fin de semana

Como dejamos puesto en el blog el viernes, nos hemos hospedado en Casa Perfeuto María (do Artesanato) en Outes, a 8 km. del circuito en dirección a Santa Comba. ¡Qué maravilla!, la casa es preciosa, rehabilitada con mucho gusto y con un sentido que se echa de menos en otras: buscar la luz. En Perfeuto María la han encontrado, con lo que el ambiente es muy agradable y no se tiene esa sensación de humedad y frío de otras casas. Manuel, China y Manoli nos han ofrecido todo su buen saber y hacer para que nos encontrásemos como en casa, desde la comida (exquisita la tortilla de patatas, las ensaladas, la carne y esa merluza a la plancha en su justo punto, pasando por unos pimientos "recheos" impresionantes y una crema de verduras que hubo que repetir porque no quedó bien catada la primera vez...) hasta su interés por nuestra comodidad, preocupándose por Pablito, como le habían ido los entrenamientos y si se le había pasado la preocupación de correr en la Serra.
Coincidimos en la casa con una joven pareja de Quiroga, Ourense. Desayunaron el sábado con nosotros y tuvieron el bonito detalle de venir el domingo a ver las carreras para hacer un seguimiento a Pablo. Por lo menos creo que hemos ganado dos nuevos aficionados al karting, porque por lo que me dijeron les gustó y se divirtieron. Vieron en primer plano el cabreo de José Manuel cuando Pablo se dejó doblar "sin oponer resistencia"... y eso ni en un palco VIP de Montmeló.
El sábado estuvimos entrenando todo el día. Pablo se llevó un 29,37 para casa, que no estuvo nada mal para lo que yo esperaba. Después, en clasificación hizo un 29,52, que para el estado de la pista yo me conformé aunque sólo fuese 8º en parrilla. Respecto a Mosteiro mejoró dos puestos y eso para mi es importante. Todo lo que sea que él mejore respecto a si mismo es muy importante en estos momentos.

En la primera carrera hizo una buena salida y adelantó a un niño, por lo que acabó 7º, después de rodar con muchos altibajos, pero yo no me quejo. Pablito venía con mucho miedo a Serra y eso no se lo saca uno de encima así como así.

En la segunda ya rodó con un ritmo mucho más alto, constante y adelantando a los doblados y a un compañero de manera solvente. Al final, el cansancio le hizo mella en las últimas vueltas, pero gracias al buen hacer y a una descalificación, terminó 5º absoluto. ¡Encantado!

Ver su cara de felicidad cuando le dieron el trofeo, no tiene precio. Pero el sufrimiento de estos dos días, tampoco.
Me acuerdo mucho de Samuel y José Manuel y de lo pendiente que han estado de nosotros, pero sobre todo, y lo que es más importante para mi, de Pablito, dándole ánimos y consejos antes de la salida. Me acuerdo mucho de Camariñas por el nivel tan alto de humor que mantiene durante todo el día a pesar de que las cosas no salgan como a él le gustaría que saliesen, pero él sabe bien lo que tiene. Me acuerdo mucho del equipo Hobby-Kart, o de la Escudería Amigos do Motor, o... como queráis llamarlo, pero la verdad es que lo pasamos de carallo. Al menos yo.

Muchas gracias.

viernes, 18 de mayo de 2007

Nos vamos de carreras


Arrancamos para Serra. Además de ir a correr, este será un fin de semana de disfrute (espero). Nos vamos hoy a una casa de turismo rural (www.casaperfeutomaria.com), con la idea de descansar más, ya que así no nos pasamos la mitad del fin de semana en la carretera y Pablo estará más descansado, ya que podrá dormir algo más.


Ayer quedé muy contento con el rendimiento de Pablo. Por la mañana dudó, no tenía ganas, pero por la tarde se enchufó, perdió el miedo a los adelantamientos (uno a final de recta por fuera hasta pudo haber sobrado... por el bien de mi corazón) y rodó en tiempos que a mi me convencieron. Lo que más me convenció es que a las 8 de la tarde no quería bajarse del kart. Por él hubiese seguido de sobra. Si en los entrenamientos del domingo hace el tiempo de ayer, me doy por satisfecho, de verdad. Ojalá lo consiga, ya que será un buen puesto de parrilla, y en Serra, más que en ningún lado, es primordial.


A mi me dio un ataque de lumbago que me dejó roto, escarallado para el resto del día. No sé como pasaré el fin de semana.


Otro de mis temores es el tiempo, en www.inm.es no dan lluvias y en el telediario de la 1 han dado mucha lluvia para el domingo... ¿no tienen la misma fuente de información que yo? A ver que pasa.


La suerte está echada.

martes, 15 de mayo de 2007

¡Prefiero los karts mil veces!

Guille y Pablo el domingo por la noche al salir del baño:

Hay que reseñar que Guille es autentico forofo del fútbol. Con sus 7 años le parece apasionante un Valencia - Zaragoza, le encanta controlar el balón con el pecho y tiene una zurda de oro, de las que van a dar que hablar por estas tierras... ¿será el próximo dueño gallego del carril del 10 deportivista?

Estuvimos en Santa Comba y se montó en los karts de alquiler y en el coche veníamos hablando que le gustó mucho.

P: Guille, ¿a ti qué te gusta más, los karts o el fútbol?

G: ¡El fútbol!
P: ¡Ah!

Yo: Y a ti, Pablo, ¿qué te gusta más?

P: ¡Prefiero los karts mil veces!, por supuesto.

... y eso que el fútbol le encanta, pero afirmaciones como esta hacen que me refrende, que creo que no me equivoco tanto de camino. Si a él le gusta, ¡perfecto!
Hoy he visto en el Auto Hebdo de esta semana la foto de la nueva Senna, de la Seninha galega... Paula Costas. Esta niña, con su tenacidad, fortaleza, técnica y ganas, dará que hablar en el Campeonato Gallego. Menuda lección ha dado en Mosteiro... la próxima... Serra. Será un placer Paulinha.