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jueves, 1 de enero de 2009

¡Menudo fin de semana!

Estos días son de los que más nos gustan pasar. No hemos tenido un minuto libre desde antes de nochebuena. Este fin de semana fue completo, con actividad de sábado y domingo como hace un par de meses que no teníamos. Hemos recuperado de golpe y porrazo el frenético movimiento parado de golpe hace dos meses. Si a la receta de Hobby Kart, Santa Comba, Indoor, Resistencia, lluvia y Kopites le añades Mosteiro, Antonio, Cobián, la gente de Ourense y un día soleado, te sale el mejor combinado del mundo.
El sábado día 27 estábamos a la 1 de la tarde en punto en Hobby Kart, preparados para disputar la 1ª Carrera de Resistencia. El plan era perfecto y salió pluscuamperfecto. Al llegar estaba José Manuel con Camariñas y José Antonio arreglando los coches, preparándolos para tenerlos a punto para la prueba. De lo más divertido era ver al bueno de Ramón Senlle siendo uno más en el equipo de mecánicos, mono incluido, teniendo listo los karts. Camariñas enseguida se puso al lío con el catering, un buen churrasco, alternado con las tortillas que se encargó de traer José Antonio y unos bollos de pan impresionantes. La gente empezó a llegar y se montaron unos equipos muy competitivos. Nosotros íbamos con nuestro objetivo claro: pasarlo de miedo. Habíamos invitado a correr a Isma Santamaría, con el cual seríamos firmes candidatos a la victoria final, pero una mala noche le provocó que no pudiese asistir a la prueba. Una pena.
Empezó la prueba y la primera hora no tuvo más que una carrera de karting más o menos normal. Lo divertido llegó con la parada para el cambio de coche, pues empezó a llover. De repente cambió toda nuestra vida, de la tensión por una carrera pasamos a la diversión más absoluta, a derrapadas incontroladas e interminables, curvas eternas e inverosímiles, motores de karts de alquiler de 4 tiempos que parecían auténticos Gr. B de 500 cv. Nadie de nuestro equipo quería bajarse del kart al acabar su turno pues la diversión era máxima. La verdad es que teníamos un equipo brutal, en el que nos ayudamos mucho a saber cual era nuestra situación en todo momento. Tanto Pablo, como Jaco y Oscar se lo pasaron de miedo. La pena fue que Pablito no se animó a participar, pero es cierto que fue uno más del equipo y se divirtió muchísimo, yendo de un lado a otro. Allí todo el mundo participó, desde los hermanos Senlle como comisarios de pista hasta Américo como jefe de pit o Carlos como responsable de cronometraje.El domingo nos tocó madrugar como otro día más de carreras. Era de esos días de los que no te apetece nada, cuando suena el despertador te dan ganas de darte la vuelta y seguir a lo tuyo. Hay algo que te anima a vencer la pereza, a levantarte y animarte a ir al precioso circuito de Mosteiro (cambiará mil veces de nombre y mil veces le llamaremos circuito de Mosteiro). Antonio de Cola organizaba el I Winter Trophy de Karting y fuimos pocos los que nos dimos cita allí, incomprensiblemente, pues acudir a ese circuito tiene algo especial. Como decía Lamas padre, “en este circuito es donde mejor se lo pasan y más aprenden los niños”.
El día era perfecto a pesar de las lluvias de la víspera, con un sol que hasta nos permitió sacarnos los chaquetones. El trofeo estaba perfectamente organizado, hasta con un pinchadiscos que nos amenizó las esperas entre tanda y tanda, y cuando te despistabas estabas en medio de la pista moviendo la cintura o las piernas. Divertidísimo.
Pablito estaba con mono de subirse al coche. Dos meses sin casi catar el Maranello le estaban marcando demasiado. Tenía muchas ganas de subirse al kart y así lo demostró en Mosteiro. Disfrutó como cada vez que va a Meis, pero esta vez estaba que no daba más de si. Cada vez que le tocó salir a la pista se la comía literalmente, rodando muy fuerte, muy rápido, con convicción, sin dudas, con determinación y por el sitio. Pablito aprendió a andar en kart en Mosteiro y eso nunca se olvida. Conoce cada metro de la pista, cada secreto de esta pista y cada trazada. De hecho tuvo un detalle en carrera para poder adelantar en la recta que demostró su madurez. Sacrificó la entrada en la curva anterior para poder acometer el adelantamiento con mayor claridad. Lo mejor es que lo hizo a la primera, sin dudar.
El día fue completo. En definitiva lo que pasó todo el fin de semana fue una reunión de amigos en torno a los karts. Hasta Nicolás se lo pasó pipa viendo como un niño de 4 años estuvo dando vueltas con una minimoto al circuito. Cuando aparcó su moto, fue raudo a subirse en ella, con una cara de alegría tremenda.Como siempre, Mosteiro merece la pena. Hobby Kart y Santa Comba merece la pena. Pero Pablito y todo el Patineteteam merecen la pena. Y mucho. ¡Ah!, feliz año.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Patineteteam


José Antonio es de esas personas, parece que pasa con todos los de Santa Comba, que te apetece estar con él. Sensato en sus apreciaciones, amigo de los que aprecia y con un sentido del humor que ya lo quisiera yo para mi. Siempre está de buen humor, dándole la vuelta al comentario para reírnos un rato y aliviar las posibles tensiones. Sin embargo hay algo por lo que sobresale por encima de todo: por su responsabilidad. Sergio encontró en él su “partner” ideal, su compañero, su confidente. Sergio sabe que teniendo a José Antonio a su lado, trabaja muy a gusto. Eso sí, todavía va por el capítulo 1 del Manual del Buen Mecánico. Yo ni tan siquiera he encontrado el manual, todo sea dicho de paso. Ahora sí, pesando el kart no le gana nadie. Es un fenómeno, con el kart y con su forma de ser. Otro más que da gusto.


El domingo se le entregó a la familia Filgueira un ramo de flores por parte de la FGA y la CGK. La verdad es que yo no era demasiado partidario de entregárselo, pero también es cierto que el momento fue muy emotivo y esos 3 jabatos de la vida los aceptaron de buen grado, demostrándonos a todos que también son humanos. Además, los recibieron donde tocaba, en el podium de Serra, del Ayrton Senna de Outes.

Nosotros pasamos un fin de semana divertido de verdad, de los que hacen que sigas yendo a estas aventuras del karting. Después de un sábado nefasto, nos fuimos a Casa do Zuleiro a descansar. La casa rural te quita el hipo, preciosa y confortable, con un alojamiento excepcional y un desayuno impresionante. El apartamento en el que descansamos es lo más bonito que hemos visto. Además, José Manuel y Lucinda nos acogieron con todo el cariño, el mismo cariño que nos brinda la gente de Serra cada vez que estamos por allí. La cena en Casa Amanda fue otra cosa. Me dicen que la carne a la piedra estaba buena, no tanto como la de Areal, pero rica. Ahora, la atención… ¡para llevarlos al juzgado! La próxima vez cenaremos en la Casa, que en el desayuno he visto que tiene un premio de restauración de la despensa tradicional gallega…. y eso hay que probarlo.


El domingo fue otra cosa. Además de disfrutar de unas carreras muy interesantes en todas las categorías, nosotros en particular nos lo pasamos estupendamente. Preparamos una intendencia extraordinaria: 3 paellas, grifo de cerveza, postres variados, unos mejillones en escabeche caseros que hizo mi suegra sensacionales (no sólo lo digo yo…), etc. Hasta nos trajimos un paellador valenciano para la ocasión (gracias Monchiño) que casi acaba en urgencias por la quemadura de la mano, y es que está acostumbrado a cocinar en recintos más profesionales. Allí nos dimos cita con nuestros amigos, que parece que son bastantes. Se acercaron, como no, los Kopites rescatando a algún viejo conocido como Fredy y su primo (al cual he de reconocer que no le oí hablar en todo el rato, pues se puso morado de paella). Los Senlle y Rosa nos deleitaron con unos postres exquisitos, sobre todo esa tarta de galleta de chocolate y el bizcocho… ¡¡¡ummmmm!!! Pero si alguien tiene mérito es Susi: no sólo es madre sufridora, pues fue capaz de ver todas las carreras en las que participábamos, sino que atendió a las paellas como gran cocinera que es. Y por encima de eso, estuvo siempre pendiente de (ú)Nico, el crack.


Cuando ya habíamos recogido todo, después de unos cafés y de horas de charla con todo el mundo que se acercó a la carpa e interminables anécdotas, tocó recoger para terminar el fin de semana. Pero como Serra es mágico, aún nos deparó un momento estelar: se gestó una carrera de karts de alquiler en el que los pilotos fueron Aarón, Alejo, Miniche, Seijo y Pacheco. La carrera no tuvo desperdicio, se picaron hasta en la salida, con golpes sin compasión, Alejo empujando al padre durante toda la recta, Miniche haciéndole un interior a Seijo sin compasión, Pacheco atajando para no quedar descolgado y todos los que allí estábamos, divirtiéndonos como nunca.

Hay veces que tienes desengaños casi amorosos. Conoces gente que te parece buena gente, que los valoras por sus actos, por sus formas y por sus comentarios. Consideras que es buena gente, que sí, que por más que te digan tus amigos que no, tú sigues pensando que sí, que merecen la pena. Después llega un día que las cosas no les salen como ellos piensan y encuentran una disculpa perfecta para mostrar toda su frustración, culpando a inocentes, a gente, a personas que todo el mundo se permite juzgar sin valorar más allá de lo que su vista de ciego le permite. Se escudan en valoraciones de ajenos y se dejan engañar escuchando lo que quieren oir con tal de apaciguar su frustración. Lo peor es que de repente, invadidos no sé porqué demonio, pierden toda la educación de la que habían hecho gala, y esa franqueza tan fácil de sacar a relucir cuando se trata de alabar al prójimo la pierden cuando se trata de acusar injustificadamente. En ese momento pierden todos los valores y franqueza. Después, te llega tú amigo, ese que siempre está cuando lo necesitas, que te critica en la cara cuando ve que no tienes razón y que te reconoce la verdad cuando la ve, y te dice esa expresión que se te clava en el corazón a fuego: “¿Ves cómo tenía razón?” Y tú pones cara de resignación, le das la razón a tú amigo pero piensas… “no, no puede ser así, me niego, yo creo a la persona que conocí”. Espero que todo sea un malentendido y se recapacite. Me niego a pensar lo contrario.


Disputamos la carrera de Serra, esa por la que llevábamos tanto tiempo suspirando. Correr en Serra para el equipo es algo especial, tanto que hasta a Pablo le ha terminado por gustar. Serra es muy complicado y hay que conocer cada bache, cada milímetro de la pista, cada alternativa. No basta con llegar, entrenar un día y que te digan aquello de por aquí, por allá y listo. En Serra los límites los tienes que encontrar tú, no alguien que te diga por donde están. En Serra, me dijeron hace tiempo, “quien no bate es que no va rápido”. Tienes que dar mil vueltas para encontrar esa décima que te diferencia, esa décima que está en no hacer derrapar el coche en la izquierda del fondo y acelerar hasta el final, sin levantar, sin miedo. El miedo se tiene cuando no te atreves a hacer algo, no cuando algo o alguien premeditadamente te quiere hacer daño. Esto es respeto y prudencia. Serra es diferente y no te permite ni un error, ni una equivocación, ni una mala elección, ni una mala decisión.

viernes, 15 de agosto de 2008

Libera tu adrenalina



Vacaciones… ¿vacaciones? ¡Cuántas dudas! ¡Cuántas cosas!

Hace varios días, ya un par de semanas, fuimos a la carrera de Forcarei. Pablito estaba de estreno, estrenaba bici, “de mayores”. Ya nada de bici a la que se le habían sacado los ruedines, sino una en condiciones, con cambio de marchas, como mandan los cánones. Su tío Vicente, ¡quién si no!, se la envió y Pablito se la quiso llevar a la Magdalena y creo que liberó su adrenalina con la bici y no con el kart. Seguro que fue un error llevársela, pero más error hubiese sido no haberla llevado tal y como estaban las cosas. Como niño que es, aunque cada vez menos, lo único que le preocupaba era su bici nueva.

Nos acercamos, una vez más, a dormir a la casa de Lidia dónde ya estamos en familia. Las cenas en su casa ya son un clásico. Ya esperamos nuestra sopita (en este caso una crema de verduras muy rica), la tortilla con huevos y patatas de la zona y un poco de carne asada. Da gusto estar allí, aunque tengamos que llevarnos nuestro propio salero, pero ya estamos muy integrados. Esta vez hasta hemos descubierto la parra (que rato más agradable de conversación y espera) y el ping-pong los niños, la piscina no la probamos porque era tarde, pero caerá. Caerá si es que en la próxima carrera decidimos ir a dormir, porque tal y como nos ponen las cosas, lo dudamos: no tiene sentido hacer el esfuerzo de ir allí, pasar una noche fuera, con el coste de alojamiento, cena y desayuno que supone, para empezar a las 11,30 de la mañana. Para eso, nos vamos a casita, y nos ahorramos un dineral.

Hemos estado en el parque acuático de Cerceda, descubriendo (una vez más) la autonomía de Pablo, veo como se nos está “escapando”, como se hace mayor, por lo que estos días me rondaba una idea por la cabeza… “Patineteteam está cerca de su final”. Cada vez va teniendo menos sentido este blog pues la idea original es “que le quedase un recuerdo” y al ir haciéndose mayor, este recuerdo ya lo tendrá él por si mismo. Lo que le faltará es lo que aquí hemos ido narrando, y para eso está el blog. Me imagino que alguien (esos que dicen que no lo leen…) se acaba de llevar una alegría, pero que piense que las alegrías nunca son completas, y en este caso más por dos motivos: primero porque a este blog aún le queda algo de vida y segundo porque después de Patineteteam vendrá otro… porqué relevo hay, para una cosa y para la otra.


Nos hemos acercado por Bueu a visitar al tío Vicente, a la tía Cris y a David (¡muchacho como creces!). El día se torció y había unas olas considerables por lo que no pudimos sacar la banana, pero intentamos ir a dar una vuelta en la zodiac nueva y tuvimos que darnos media vuelta. La tarde estuvo entretenida, entre calambrazos, arreglos e incluso el acudir al socorro de dos windsurfistas. En fin, una tarde entretenida.

La verdad es que este verano es el primero que no nos hemos movido de Galicia, pero la verdad es que no hemos parado. El sábado pasado hemos ido a ver el rally de Ferrol y la verdad es que disfrutamos como nunca. Tuvimos la suerte de ser invitados a ver la asistencia de Peugeot Sport (¡Gracias Rimón!), donde nos enseñaron, mientras no llegaban los coches, todos los entresijos, los camiones de asistencia, Pablito conoció a Borja Moratal, estuvimos con Ojeda, con Oscar Garre (¡menuda depresión tenía el pobre ya en la primera asistencia!) y cerquita de Monzón, a la postre ganador del rallye. Después nos fuimos a ver un tramo, el de Paderne, y la verdad es que además de ser un sitio bastante bonito en bajada con una enlazada ciega, lo mejor es que ¡había un parque infantil!, con lo que la espera con los niños fue estupenda. Hasta Ramón jr. pudo comer tranquilamente, al cuidado de su protector padre. Después vinimos hasta casa para la jornada maratoniana de parrillada: estuvimos desde las 3 de la tarde hasta la 1 de la mañana, acompañados de Victor y Azucena, de Rimón y de Marcos y Ana. La verdad es que lo pasamos pipa, aderezado con la sidra y el licor café, el churrasco estaba impresionante, sobre todo el secreto de cerdo ibérico. Menuda jornada más divertida.

Hemos estado un par de veces (en realidad 3) por Santa Comba. Una después de estar en las piscinas de Cerceda (en esta vino Carlitos con nosotros y se montó en un kart, dándose un golpe contra el volante debido al cansancio que quedó sangrando por la boca), y las otras dos nos acercamos a dar una vuelta por allí. La verdad es que tiene gracia, todos, ¡todos!, los días, Pablo y Nicolás se despiertan por la mañana diciendo lo mismo… “¿hoy vamos a Santa Comba?” La verdad es que tenemos que ir planteándonos el alquilar un pisito pequeño por allí para pasar los fines de semana, porque… ¡es increíble la obsesión de estos dos! Paciencia la de José Antonio, Camariñas y José Manuel por aguantarles.

La penúltima vez que hemos ido aprovechamos para llevar el quad de Pablo y de David para que José Manuel les echase un vistazo, una revisión, pues llevaban varios meses parados sin funcionar. El otro día, cuando volvimos, tenía ya el rojo en funcionamiento y Pablo y Sergio se lo pasaron pipa de ruta por la zona del indoor. Charcos, saltos, derrapes, frenadas, …, todo con tal de divertirse. Y eso que falta el bueno porque arranque, que ese es más divertido que el otro.


Mientras tanto Nicolás y yo nos subíamos en el de alquiler de dos plazas, su pasión. Nico es feliz saliendo a dar unas vueltas en este kart, es lo que más le gusta del mundo. Se muere si no va hasta Santa Comba y se monta en el kart. Pablito se moría de envidia y se subió, los dos días, en su kart para dar unas vueltas, y aprovechando que venía uno de los chimos (el chimo Pablo, también conocido como “El Paíno”) se dedicaron a picarse. ¡Qué envidia! Se lo pasaron genial, en grande. De hecho no había quien los bajase de los karts. El primer día hubo una tanda que estuvieron más de 15 minutos sin parar, disfrutaron de lo lindo. La segunda vez que fuimos ya era más complicado, el sol se acercó por la villa y apareció el público en el circuito. Y eso hay que respetarlo siempre.

Nosotros, cansados, para casa, a dormir pensando en que mañana habrá la misma canción mañanera… ¿hoy vamos a Santa Comba? Hoy puede que no, pero mañana seguro… ¡menuda presión!

martes, 15 de julio de 2008

Los Chimos


Según Nicolás, vinieron los “chimos Pabo y Acobo, con los chimos de Osta Ica”. Estos días están de moda ya que hemos estado bastante con ellos, entre que ha llegado el veranito y todos tenemos algo más de tiempo libre y ha Venido Arturo con sus hijos Felipe y Alberto desde Costa Rica, pues han sido días para juntarnos un poco más. Recién aterrizados el sábado, y después de llevar casi 24 horas de vuelos, los llevamos a comer a Betanzos, aprovechando que era la fiesta medieval, y después nos fuimos a estrenar el nuevo trazado del indoor de Santa Comba. ¡Guau!, fuera se va rápido de verdad. Ha quedado muy bonito y según comentan, les da menos preocupaciones en los campeonatos. Es cierto que ahora también es más seguro ya que la salida al exterior no tiene el riesgo de antes.


Llegamos sobre las 6 de la tarde y estaba a tope de gente. Entre toda la gente sobresalía una persona con su casco en la mano, su collarín y sus guantes negros que andaba buscando una décima de segundo (como la canción de Nacha Pop, pero en este caso menos) por el circuito. Da gusto ver a Raquel en Santa Comba, está concentrada desde antes de subirse al coche, se sube de primera y cuando menos te lo esperas, te está pegando una encendida de mil demonios. El sábado dobló a todo el que se puso en su camino, pero no encontró la décima. Entre ella y el galgo de Sergio lo conseguirán, promete ser un duelo bonito en la lucha por el tiempo de ese circuito.



Después le tocó el turno a los “chimitos”, allí se subieron y la verdad, fueron bastante más rápido de lo que me imaginaba. Se dieron sus vueltas al circuito mientras Pablito se preparaba para estrenar Hobby Kart, estaba muerto de ganas de subirse. Eran muchas semanas sin ir, mucho tiempo sin estar por la tarde allí. Ya pasó el tiempo de tardes eternas de sábado dando vueltas y vueltas él sólo al circuito, cuando ni podía con el casco gris. El sábado era día de estreno y de diversión. Se dedicó a correr, a frenar, a derrapar y a cruzar el kart, quería que sus primos y su recién estrenado padrino lo viesen.




Después de un rato, cuando ya casi no quedaba gente, nos subimos todos a los de alquiler. Me di cuenta que mi estado de forma ha empeorado terriblemente en los últimos meses, así mi espalda no me respondía y me caía una chuza como nunca me había caído en Santa Comba. Entendí que había que dejar paso a las nuevas generaciones y entonces me subí al biplaza con Nico mientras Pablo nos adelantaba una y otra vez.



Susi, mientras tanto, de madre y esposa sufridora aguantando y viendo pasar el tiempo lentamente. Lo mejor, que lo pasamos de coña y que las generaciones se vinculan para seguir con el relevo.

miércoles, 4 de junio de 2008

Mirando hacia delante

Hoy por la mañana he llevado a Pablito al cole después de pasar por el dentista para arreglarle 3 piezas. Me encontré a mi querida Isabel. Isabel es de esa clase de personas que habría que clonar ya que siempre tiene la expresión justa en el momento idóneo. Según uno va “madurando” le agradece más el hecho de ser tú amiga. Hoy nos vio y nos habló de este blog. Le comenté que estaba cansado y harto, que no me apetecía seguir con el blog por cosas que nos habían pasado las últimas semanas. Reflexionó acertadamente que al inicio del blog cuento que es para Pablo, para que él tenga un recuerdo el día de mañana y que sólo por eso, merece la pena. Que me olvide de los otros temas, que este blog es del Patineteteam y así tiene que seguir siéndolo. Por esa reflexión, estamos en este blog ahora mismo.
Nos fuimos a Pastoriza el sábado a mediodía con cara de circunstancias. A nadie nos hacía ilusión esta carrera por muchos motivos, pero hay que estar a las duras y a las maduras. Llegamos al circuito después de parar en Guitiriz a dar cuenta de un regular bocata de lomo y de encontrarnos con José Lamela jr y sr, con los Figueira al completo y con Isma. Con buena gente siempre se está a gusto, es increíble.
Después de montar pegados al CRT y de encontrarnos con Borja y familia, los niños salieron a rodar. Pablito nos demostró una vez más que cuando no tiene ganas, es capaz de ser el peor de todos, pero no el peor en los tiempos, sino el peor en actitud, capaz de desesperar a cualquiera e incapaz de acatar una sola orden o consejo. Los tiempos no salían, pero visto lo visto el domingo, es cierto que las ruedas podían tener algo que ver.
Nos fuimos a dormir como señores al balneario Husa Villalba. La pena es que no tengamos más tiempo cuando descansamos en un sitio como este, no pudimos disfrutar de sus magníficas instalaciones, ni de sus paseos ni prácticamente de nada, pero al menos descansamos como nos tocaba, en una habitación como Dios manda. En la nuestra entrábamos los 4 sin problema, aunque como era de esperar, y a pesar de tener más de 3 metros de colchones, acabamos los 4 en la misma cama. Pablito no descansó nada bien, se durmió tarde y se despertó a las 6 de la mañana, preocupado con la salida de la carrera. Nicolás amaneció diciendo… “hoy hay caddeddas”, seguido de un “rrrrrratita…. rrrrrratón…”, mejorando terriblemente la dicción de su “r” fuerte.

Arrancamos para el circuito con la eterna duda del día que haría, que si llovería (lo que nos beneficiaría sin duda) o tendríamos un día seco (que fue lo que finalmente pasó). El día no fue mal del todo, con unos entrenamientos respetables además de una salida muy buena en la primera carrera. Después se vino abajo y terminó perdiendo alguna posición para recuperarla y mejorarla en la segunda manga. Pablo no estaba a gusto y eso se lo noto en cada acto, en cada momento encima del kart. Para colmo se cortó el dedo índice de la mano derecha con un trozo de cristal de una botella de sidra, con lo que nos tuvimos que hacer una visita hasta el PAC de Meira.
Para mi, hijo mío, aunque haya malintencionados que se empeñen en golpearte por detrás con la intención de amedrentarte (espero que nunca se arrepientan de sus actos por culpa de una desgracia) incluso enviando emisarios 3 ó 4 años mayores que tú porque ellos no se atreven a dar la cara o haya “seres humanos” que digan que como piloto en manos de quien estás no evolucionas como deberías (sólo hay que ver sus resultados), para mí eres el Campeón del Mundo. Campeón del Mundo porque si hay algo que me gusta es que un día como hoy te vaya a recoger por la mañana a la cama y con los ojos todavía cerrados me des un abrazo y me digas “te quiero mucho”. A ellos nadie se lo dice porque es imposible. Sabes que yo también te quiero. A ti, al Patineteteam y a su entorno.
Por cierto, estos días
www.patineteteam.blogspot.com ha cumplido un año y me encanta celebrarlo de esta forma. Felicidades a todos los componentes y a los lectores de buena voluntad.

domingo, 23 de marzo de 2008

Domingo de Resurrección




Estamos en Semana Santa y se ha notado. Se ha notado porque ha sido una semana de vacaciones en la que hemos podido disfrutar de la familia más de lo normal. Y eso es siempre de agradecer.

Después de haber ido el lunes hasta Santa Comba a probar el chasis nuevo, nos fuimos el miércoles, día del padre celebrado con una suculenta tortilla de patatas (con patatas de Coristanco), hasta nuestro santuario particular: Serra de Outes, circuito Ayrton Senna. Allí nos curtimos en mil batallas y es cierto que siempre rodamos solos (o casi siempre), pero que es de los circuitos que hacen grande al piloto. Estuvimos con los de siempre y alguno más. Estuvieron los Senlle (¡hay qué ver que buena gente son!), con Ramón padre a la cabeza. Estuvo José con su hijo, el cual correrá con Pablito (mejor dicho “contra”) este año en alevín (¡por fin alguien con quien entrenarnos en Serra!). Nosotros fuimos los cuatro y allí quedamos con José Manuel y Sergio. Pablo probó su chasis nuevo, su mono nuevo y su casco nuevo. ¡Por fin! Meses de calvario para encontrar todo, pero al final ha merecido la pena.

En Serra disfrutamos como siempre. Allí, después de probar los nuevos chasis, asistimos al espectáculo de Aaron y Alex probando sus monturas. Aaron con el Senior y Alex con el ICC. ¡Menudo show! Apuradas al límite (Alex sin frenos), adelantamientos increíbles, derrapadas eternas y humo, mucho humo. Al acabar la sesión se pusieron a los mandos del ICC a hacer ceros sin parar, subiéndose por los pianos, por el césped y hasta por las paredes. ¡Serra es puro espectáculo! Además, hasta nos acompañó el buen tiempo.

Llegó el viernes santo y nos dirigimos a Outeiro de Rey a entrenar la segunda prueba del Campeonato Gallego de Karting 2008. Llegamos justo después de comer y ya estaba el equipo de Hobby Kart, con José Manuel y José Antonio a la cabeza con todo el material montado: carpa, coches, material,… Así da gusto ir a las carreras. La tarde estaba apetecible, aunque chispeó por momentos, casi siempre imperó el sol hasta que llegó el viento e hizo que nos tuviésemos que poner las cazadoras. Empezamos el fin de semana de carreras con la compañía de los Aballe y de los Suárez. Javier es lo máximo, siempre tiene anécdotas divertidas que contar. Cuando le contamos nuestras aventuras nocturnas con la televisión, ya nos contó la historia más divertida del mundo. Siempre es así, divertido y positivo, tirando para delante. Honesto hasta la médula, pues puede estar cabreado con su resultado pero no duda en felicitarte por el tuyo y alegrarse por tu mejora, y eso le honra.

Pablito estaba feliz, como un niño con zapatos nuevos (qué también), como un piloto con chasis nuevo y casco nuevo. Tenía tandas cada 30 minutos y no se perdió una, disfrutando en el kart como nunca lo había hecho. Nunca había rodado en Outeiro (tampoco tiene mucha ciencia este circuito), pero la izquierda después de meta la hacía a fondo en un alarde de confianza en el chasis Maranello y en si mismo. Rodó, rodó y rodó, como nunca lo había hecho. Adelantó sin dudar demasiado, con una dosis de confianza que nunca antes le había visto. Ni yo, ni su madre, ni José Manuel. Esperemos que le dure, que se haya producido su punto de inflexión, pues últimamente íbamos un poco hacía atrás… Algo preveíamos pues Pablo se levantó temprano, se vino a nuestra cama y nos dijo:

-Sé que no os lo vais a creer… ¡tengo unas ganas tremendas de ir a Outeiro de Rey!

Será por su afición a descubrir circuitos nuevos.

Despertamos y salimos para Outeiro, dispuestos a pasar frío y mojarnos, pues el día presagiaba lo peor, como así fue. Sólo unos breves instantes de sol hacían dudar a los más optimistas preguntando si se montarían ruedas de seco. ¡Menudo temporal de agua, viento y frío! Como nunca. Fue un calvario empeorado por los soporíferos horarios. Por la mañana sólo dio tiempo a hacer los entrenamientos, parando a las 13.15 para comer hasta las 15.45. Susana preparó una ensalada de pasta para los niños y una ensaladilla que estaba impresionante. Yo me acerqué hasta Radabe a recoger un poco de churrasco con unos criollos que hizo que la espera fuese un poco menos tediosa. Charlamos, comimos y alguno hasta se atrevió con la siesta. Los niños se metieron en el maletero del Picasso y jugaron un rato hasta que llegó la hora de saltar a pista. Entretanto vinieron los incondicionales de Pablito, sus “Kopites” particulares. Sus primo Pablo (esta vez vino sin su doble por motivos de salud…) con el incombustible Abo y el simpático Tanke. Pablito ha creado afición en ellos y no sabemos como devolverles el cariño que nos dan, pero al menos nos quedamos con que disfrutan viendo a Pablo. Tanke, novato en esto de las carreras de kart, decía poniendo la mano a la altura de su cintura: “¡pero si son unos enanos y van a toda leche!” También vinieron sus abuelos del Burgo haciendo escala desde la Semana Santa salmantina, para pasar frío de verdad en Outeiro. También se acercaron por el circuito lucense Otto y su padre. A nosotros nos ha traído buena suerte su visita, pero desde luego que lo que más tengo que agradecer es los ánimos que siempre me ha transmitido Pio, y mi alegría de ayer era su alegría, y eso es muy de agradecer. Hasta su llamada por la noche, llena de aliento, de ánimo, de reflexión y de comprensión.

Las carreras, pasadas por agua y las de los pequeños, espectaculares como siempre. Las más numerosas, las más bonitas y las que tienen más tensión y emoción. Me parece increíble el ritmo que consigue marcar Oliver Rodríguez, pero también es cierto que comete bastantes errores, principalmente debido a su rapidez. Brais rodó a otro nivel, la mejoría técnica y de madurez de este niño ha sido tremenda. Huguito Caride ha vuelto a demostrar su gran nivel, demostrando que el accidente de Cabañas es agua pasada. En júnior el que está a otro nivel es Isma, que arrasó en su categoría y en senior es el “extraterrestre de Outes” Aaron. En ICC Presa acabó imponiendose y resarciendose de los problemas de A Pastoriza ¡Qué pena que no haya más pilotos en estas categorías! Al menos serían más disputadas, porque por el momento… Incluso Miguel solventó la papeleta de Dirección de Carrera en una pista complicada por los doblados con un día climatológicamente muy duro.

Después de la tempestad siempre viene la calma y nos pusimos a recoger nuestra carpa, nuestros bártulos y metiendo todo en el nuevo furgón. Pablito, Susana y yo les estamos muy agradecidos a la gente de Hobby Kart por su trato a nosotros y su dedicación a Pablito. Decía José Manuel que este es el año de la calidad. Entre ellos y el soporte que nos da C4BICAJE, esperemos que así sea.

De vuelta a casa, llamamos al tío Vicente para ponerle al día de las noticias e interesarnos por el sector de David en Asturias. El crack volvió a hacer de las suyas y augura un buen futuro. La pena es que a estas horas del domingo ya sabemos que no ha podido ser acceder al Campeonato de España. Nico nos pregunta si vamos a ver a David al hockey, hoy no podrá ser, pero nos quedan muchos años de disfrutar de él.
Como a la ida, hemos venido escuchando a Hanna y su tema de “Como la vida”. Disfrutando todos en el coche, muertos de frío y sólo pensando en meternos pronto en cama para entrar en calor. Pensamos que mañana (domingo) será un día para disfrutar y descansar. Será Domingo de Resurrección.

Lo mejor, que la carrera fuese en sábado. Y sus saltos de alegría, sin duda.

“…y empecé a ser fuerte como no a ser valiente

y empecé a correr sin pensar en el ayer
y empecé a ser fuerte a llevarme la corriente
y empecé a comprender que la vida son dos días
y que el miedo no te deja andar ni ver no te deja andar ni ver.

Buscaré la solución a mis problemas
y con mi amor no me quitaré el sombrero hasta que no te lo hayas quitado tu primero
y empezaré a ser fuerte y empezare a crecer y a sonreír a la vida que me viene
no la dejare atrás eso no me conviene…”

Una cosiña, nunca pierdas esa alegría. Tú te lo has ganado, disfrútalo, pero no pierdas la alegría. Que siempre sea así.