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miércoles, 12 de noviembre de 2008

Fin de Campeonato

Hace muchos días que tengo ganas sentarme delante del Patinete, pero no sé por dónde empezar. Lo malo de decir esto es que terminaré soltando un rollo de muy señor mío… pero bueno… la verdad es que no sé muy bien qué decir.


Se acabó la temporada y para nosotros ha sido un alivio, pues pasar este año no ha sido nada fácil. Leer cosas que no te explicas, ver cosas que no comprendes y escuchar historias que no sabes a qué vienen es complicado, y más si se mantiene en el tiempo, pero me imagino que será el precio que hay que pagar por estar en este deporte. Todavía hoy no me explico cuál ha sido el motivo de la persecución de este año, aún no entiendo cómo ha habido gente que nos ha criticado a nuestras espaldas cuando en nuestro lugar ellos hubiesen actuado de la misma manera, que es defendiendo sus derechos, y cuando nunca se han atrevido a decir nada a la cara. De todas formas esto lo único que ha hecho es que hayamos sido un poquito menos felices, ya que por el resto ha sido un año estupendo.

Este año hemos disfrutado como nunca. Hemos tenido el mejor material posible, ya que el chasis Maranello ha sido increíble el resultado que nos ha dado y Pablito ha sabido rodar con él a las mil maravillas, disfrutando del chasis desde la primera prueba en Outeiro de Rey. La gente de Hobby Kart es lo mejor que hemos podido encontrar, para el desarrollo de Pablo como piloto y de Pablo como persona, que para Susi y para mi es lo más importante. Han sabido darnos toda la atención y el soporte técnico que necesitábamos, dando el mejor servicio que pudiésemos imaginar. Para nosotros, de todas formas, este año ha sido posible a que hubo una empresa, Cubicaje, que nos ha dado el apoyo económico necesario para poder afrontar esta temporada.


En esto del karting soy un auténtico novato, no sé cómo van las cosas, no sé cómo funcionan. Lo que sí tengo claro es que le estaré muy agradecido a Cubicaje por la ayuda que nos ha prestado. No es una forma de hablar, sino la más clara realidad: sin ellos este año no hubiese sido posible, pues mi economía doméstica no me permite hacer una temporada como esta. Al frente de Cubicaje está mi hermano Vicente, el tío de Pablito. No sé muy bien a qué se debe, Vicente tiene una cierta debilidad hacía Pablo y desde pequeño lo colma de deseos, de caprichos… se dedica a hacerlo feliz. Antes de empezar la temporada tuvo el inmenso detalle de pedirme el presupuesto para hacer el Campeonato Gallego, qué costaba que corriese Pablo y en qué se podía echar una mano a Sergio. Le presenté los números y nos dio el ok en el momento. Gracias a eso, nuestro año 2008 ha sido un año maravilloso.

Deportivamente estoy orgulloso del año que ha hecho Pablo, aunque la verdad es que estaría orgulloso fuese cual fuese. Creo que ha tenido una buena progresión a lo largo de estos dos años, sobre todo trabajando con él como lo hacemos, que básicamente es dejándole a él que descubra el camino. Hoy leía en el panfleto de la Federación Española la entrevista a Pedro de la Rosa y decía que “…aprendan a escoger ellos mismos, no sus padres, ya que al tomar una curva o al hacer un adelantamiento, lo deberán de hacer ellos solos”. Este señor, al cual le profeso una profunda admiración desde hace muchos años, debería de tener la Cátedra del Buen Saber y del Buen Hacer en la Facultad de Padres, especialidad de Karting. Sus frases deberían de estar enmarcadas en los circuitos de todo el país, pues la mejor forma de aprender en este deporte, después de subido a un kart, es leyendo o escuchando a este genio.
Pablito venía desmotivado de Cabañas por no contar con su chasis nuevo, y es que Pablo, como he dicho mil veces, es un niño de motivaciones. La carrera de A Pastoriza, rodando en pelotón, para él fue una novedad que le costó digerir. Llegamos a Outeiro con su Maranello nuevo y con una pista impracticable de agua y con un frío terrible, realizó una carrera preciosa, inteligente y técnica, sin cometer un solo error. Llegó la Magdalena y volvió a hacer una gran carrera, adelantando a pilotos como Javier Suárez. A Pastoriza se le volvió a atragantar, como siempre. En Outeiro volvió a hacer una gran carrera. Al final ha sido una temporada regular, con momentos buenos y regulares. Pero también con momentos excepcionales, como la pole en Ourense, y es que Pablito y ese chasis se desenvuelven bien en ese tipo de circuitos, como el de Serra. A lo mejor alguno pensó (si sólo fuese alguno) que el motor tuvo algo que ver, que es posible, como no. Pues el motor, con el chasis, está a la venta, por aquello de que si el motor es la razón, todo para el… es el momento de comprobarlo.


Pablo es un gran deportista que honra al deporte por su extremo sentido de la deportividad. El otro día se me quejaba amargamente de que un piloto protestaba cuando él no lo tocaba lo más mínimo. Y es que es muy feo protestar e ir a recurrir cosas que no tienen ningún sentido, que nos inventamos. ¡Todo por un puesto en la clasificación general que no da lugar a trofeo ni mención! Además, hay que traerse los deberes de casa hechos y saberse las reglas de la puntuación y no venir reclamando historias fantasmas. Seamos un poco serios, por favor, un poco coherentes. ¿De verdad es lo que les queremos enseñar a nuestros niños? Siempre digo que uno de los momentos más bonitos que he tenido en este deporte es cuando Pablo al acabar la carrera de Mosteiro de septiembre del año pasado y perder el puesto a favor de Brais a dos vueltas del final por un problema con un doblado, en pista se fue a junto de Brais a felicitarlo. Pero por encima de ese momento, fue que José, el papá, vino a felicitarme por Pablo y decir que le había encantado el detalle.


Me parto, cada día más, con Nicolás. No puedo con él. Me sobrepasa. La mala leche que tiene sólo es compensable con sus salidas geniales, que hace que nos partamos de risa. El otro día, cenando, casi nos da un pasmo… dice todo serio, sin venir a cuento… “Me llamo Manuel Pérez…” ¡Hay que tocarse las narices..! “¿Cómo qué te llamas…?” y me contesta por donde sabía que me iba a salir… “Me llamo Nicolás Manuel Torres Pérez”, como se llama… efectivamente. Ahí es nada. Genio y figura.

No sé qué será de nosotros a partir de ahora. Por el momento no iremos a la primera de Cabañas, necesitamos descansar y recuperarnos de este “mes horribilis” de carreras y gastos. Veremos si hacemos algo de Cabañas y ya veremos qué pasará para el próximo año de cara al Campeonato Gallego. Lo que sí tengo claro es que firmé un documento en el que varios padres solicitábamos unas cosas a los responsables del karting en Galicia y en el que en la parte inferior ponía que si no se cumplían esas solicitudes (todas ellas normales, pidiendo que se cumpla el reglamento, ni más ni menos, y que la temporada sea un poco más llevadera en cuanto a pruebas), el próximo año no correríamos este campeonato. Pablito por lo que veo, por el momento, no lo correrá. Soy una persona de palabra, que cuando digo una cosa, la cumplo, pero cuando la firmo, va a misa.




¡Ah!, y felicidades a todos los campeones gallegos, y a los subcampeones, y a los que quedaron de terceros, y a los que quedaron de lo que quedasen, a los que quedaron donde querían y a los que quedaron donde no querían. Enhorabuena a todos por participar, que eso es lo importante.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Patineteteam


José Antonio es de esas personas, parece que pasa con todos los de Santa Comba, que te apetece estar con él. Sensato en sus apreciaciones, amigo de los que aprecia y con un sentido del humor que ya lo quisiera yo para mi. Siempre está de buen humor, dándole la vuelta al comentario para reírnos un rato y aliviar las posibles tensiones. Sin embargo hay algo por lo que sobresale por encima de todo: por su responsabilidad. Sergio encontró en él su “partner” ideal, su compañero, su confidente. Sergio sabe que teniendo a José Antonio a su lado, trabaja muy a gusto. Eso sí, todavía va por el capítulo 1 del Manual del Buen Mecánico. Yo ni tan siquiera he encontrado el manual, todo sea dicho de paso. Ahora sí, pesando el kart no le gana nadie. Es un fenómeno, con el kart y con su forma de ser. Otro más que da gusto.


El domingo se le entregó a la familia Filgueira un ramo de flores por parte de la FGA y la CGK. La verdad es que yo no era demasiado partidario de entregárselo, pero también es cierto que el momento fue muy emotivo y esos 3 jabatos de la vida los aceptaron de buen grado, demostrándonos a todos que también son humanos. Además, los recibieron donde tocaba, en el podium de Serra, del Ayrton Senna de Outes.

Nosotros pasamos un fin de semana divertido de verdad, de los que hacen que sigas yendo a estas aventuras del karting. Después de un sábado nefasto, nos fuimos a Casa do Zuleiro a descansar. La casa rural te quita el hipo, preciosa y confortable, con un alojamiento excepcional y un desayuno impresionante. El apartamento en el que descansamos es lo más bonito que hemos visto. Además, José Manuel y Lucinda nos acogieron con todo el cariño, el mismo cariño que nos brinda la gente de Serra cada vez que estamos por allí. La cena en Casa Amanda fue otra cosa. Me dicen que la carne a la piedra estaba buena, no tanto como la de Areal, pero rica. Ahora, la atención… ¡para llevarlos al juzgado! La próxima vez cenaremos en la Casa, que en el desayuno he visto que tiene un premio de restauración de la despensa tradicional gallega…. y eso hay que probarlo.


El domingo fue otra cosa. Además de disfrutar de unas carreras muy interesantes en todas las categorías, nosotros en particular nos lo pasamos estupendamente. Preparamos una intendencia extraordinaria: 3 paellas, grifo de cerveza, postres variados, unos mejillones en escabeche caseros que hizo mi suegra sensacionales (no sólo lo digo yo…), etc. Hasta nos trajimos un paellador valenciano para la ocasión (gracias Monchiño) que casi acaba en urgencias por la quemadura de la mano, y es que está acostumbrado a cocinar en recintos más profesionales. Allí nos dimos cita con nuestros amigos, que parece que son bastantes. Se acercaron, como no, los Kopites rescatando a algún viejo conocido como Fredy y su primo (al cual he de reconocer que no le oí hablar en todo el rato, pues se puso morado de paella). Los Senlle y Rosa nos deleitaron con unos postres exquisitos, sobre todo esa tarta de galleta de chocolate y el bizcocho… ¡¡¡ummmmm!!! Pero si alguien tiene mérito es Susi: no sólo es madre sufridora, pues fue capaz de ver todas las carreras en las que participábamos, sino que atendió a las paellas como gran cocinera que es. Y por encima de eso, estuvo siempre pendiente de (ú)Nico, el crack.


Cuando ya habíamos recogido todo, después de unos cafés y de horas de charla con todo el mundo que se acercó a la carpa e interminables anécdotas, tocó recoger para terminar el fin de semana. Pero como Serra es mágico, aún nos deparó un momento estelar: se gestó una carrera de karts de alquiler en el que los pilotos fueron Aarón, Alejo, Miniche, Seijo y Pacheco. La carrera no tuvo desperdicio, se picaron hasta en la salida, con golpes sin compasión, Alejo empujando al padre durante toda la recta, Miniche haciéndole un interior a Seijo sin compasión, Pacheco atajando para no quedar descolgado y todos los que allí estábamos, divirtiéndonos como nunca.

Hay veces que tienes desengaños casi amorosos. Conoces gente que te parece buena gente, que los valoras por sus actos, por sus formas y por sus comentarios. Consideras que es buena gente, que sí, que por más que te digan tus amigos que no, tú sigues pensando que sí, que merecen la pena. Después llega un día que las cosas no les salen como ellos piensan y encuentran una disculpa perfecta para mostrar toda su frustración, culpando a inocentes, a gente, a personas que todo el mundo se permite juzgar sin valorar más allá de lo que su vista de ciego le permite. Se escudan en valoraciones de ajenos y se dejan engañar escuchando lo que quieren oir con tal de apaciguar su frustración. Lo peor es que de repente, invadidos no sé porqué demonio, pierden toda la educación de la que habían hecho gala, y esa franqueza tan fácil de sacar a relucir cuando se trata de alabar al prójimo la pierden cuando se trata de acusar injustificadamente. En ese momento pierden todos los valores y franqueza. Después, te llega tú amigo, ese que siempre está cuando lo necesitas, que te critica en la cara cuando ve que no tienes razón y que te reconoce la verdad cuando la ve, y te dice esa expresión que se te clava en el corazón a fuego: “¿Ves cómo tenía razón?” Y tú pones cara de resignación, le das la razón a tú amigo pero piensas… “no, no puede ser así, me niego, yo creo a la persona que conocí”. Espero que todo sea un malentendido y se recapacite. Me niego a pensar lo contrario.


Disputamos la carrera de Serra, esa por la que llevábamos tanto tiempo suspirando. Correr en Serra para el equipo es algo especial, tanto que hasta a Pablo le ha terminado por gustar. Serra es muy complicado y hay que conocer cada bache, cada milímetro de la pista, cada alternativa. No basta con llegar, entrenar un día y que te digan aquello de por aquí, por allá y listo. En Serra los límites los tienes que encontrar tú, no alguien que te diga por donde están. En Serra, me dijeron hace tiempo, “quien no bate es que no va rápido”. Tienes que dar mil vueltas para encontrar esa décima que te diferencia, esa décima que está en no hacer derrapar el coche en la izquierda del fondo y acelerar hasta el final, sin levantar, sin miedo. El miedo se tiene cuando no te atreves a hacer algo, no cuando algo o alguien premeditadamente te quiere hacer daño. Esto es respeto y prudencia. Serra es diferente y no te permite ni un error, ni una equivocación, ni una mala elección, ni una mala decisión.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Ídolos

Uno de los días de este verano estuvimos en Santa Comba con Carlitos y el chimo Pablo dando unas vueltas en los karts de alquiler. Allí José Manuel nos dio una foto de Pablito en su kart hecha a carboncillo por Raquel. Raquel es la reina del karting de alquiler en Galicia. No hay piloto que pueda con ella y por circunstancias de la vida no puede competir con un kart de competición, una de sus mayores ilusiones. El año pasado, en agosto, nos acercamos con ella al Circuito de Mosteiro y mientras el equipo hacía un test para la carrera de septiembre, Hobby Kart le cedió un chasis FA ex – Javier Tarancón (hoy en día en manos de los Senlle) para que probase. Las sensaciones fueron increíbles, como sin haber corrido nunca en un kart de 2T ni en un circuito abierto, voló literalmente por el trazado pontevedrés, enlazando una curva tras otra a ritmo casi de carrera, sin cometer errores y con una entrega terrible encima del kart. Qué pena que no pueda subirse en un kart y deleitarnos a todos. De una cosa estoy seguro, algún día tendrás la oportunidad de subirte en uno de carreras y competir, no sé cuando, pero te llegará la oportunidad. Tienes que estar preparada, no perder ni la ilusión ni la esperanza de tal manera que cuando te llegue esa oportunidad estés preparada para aprovecharla, ¿ok?

Fuimos también al Autocross de Arteixo, a la prueba del Campeonato de España. Allí quedamos con José Manuel para ver una prueba ya mítica para nosotros, donde se puede ver un espectáculo que pocas veces se puede ver en Galicia. Ver pasar por el curvón a los Sergio Bello, Sergio Cancela, Fugardó, Vidal, Tito o Lanchiñas, es un puro deleite. Pablito no es especialmente dado a los ídolos, pero tiene predilección por Lanchiñas, por Ángel Pérez, y me encanta. Una vez Antonio Solórzano me contó una historia preciosa de este chico y desde entonces es de esa gente que me cae muy bien. Hace dos años estuvimos viendo la carrera de Santa Comba en la que hizo podio por primera vez y disfrutamos casi tanto de ese podio como él. En la prueba del otro día, con el motor completamente desfallecido, dio una lección de cómo aguantar hasta morir, como conducir a la defensiva limpiamente para aguantar la posición. Pablito disfrutó con esa carrera mucho y al irnos pasamos por delante de su coche y me dijo: “Papi, ¿tienes un boli para pedirle un autógrafo a Lanchiñas?” Buscamos uno desesperadamente pero no encontramos, por lo que le dije que le dijese si se podía sacar una foto con él. Ángel, muy cariñoso, le dijo que por supuesto, se molestó en ponerse el mono y le dijo a Pablo que se acercase al coche, que saldría mejor la foto. Todo un detalle. A mí, como padre, si hay algo que realmente me gusta, es que traten con cariño a mi hijo, nada más. Y a Ángel le estaré muy agradecido por como trató a Pablito. Se ha ganado un admirador tremendo.

El domingo gracias a Moncho, le teníamos preparada una sorpresa mayúscula. Moncho tiene un amigo que trabaja en el Real Madrid y habló con él para ver si Pablo se podía hacer alguna foto con los jugadores, especialmente con Robben, su ídolo. Los amigos se distinguen del resto de los mortales por muchas cosas, pero una de ellas es por hacer realidad los sueños, por comprometerse y por dar la cara. Moncho es uno de esos tipos. A Pablo no le conté nada cuando salimos de casa para ir al hotel, previo paso por casa de Moncho a recogerlo. Por el camino y ante la brutal e incesante inquietud de Pablo, jugué con él un rato sobre que sueños tenía. Fue de esos momentos deliciosos con un niño, con un hijo: me decía que él ya era muy feliz, que no tenía muchos sueños porque estaba muy contento con lo que tenía. Después de insistir (tenía que llevarlo a mi terreno), empezaron a bullir ideas sobre Michael Schumacher, sobre Fernando Alonso y Briatore (el de verdad, por supuesto), sobre Carlos Sainz, sobre Michael Phelps y sobre las minimotos, pero no sobre lo que me interesaba de verdad, que era el Real Madrid… Ya desviándonos para ir a casa de Moncho pasamos por la carretera que va al circuito de Arteixo y Pablito me dice…

- Esta carretera me suena…
- Es la del Autocross de Arteixo – le comento
- ¡Caray!… ¿no me llevarás a que Sainz me dé una vuelta en el VW?
- No hijo, Sainz estará con sus ocupaciones, – le respondo saliendo del paso – pero a lo mejor está Lanchiñas en el circuito y te da una vuelta en el coche – le digo para sacármelo de encima y despistarlo.
- ¡Bufff! ¡Eso sería lo más Papi! – me dice clavándome los ojos por el espejo retrovisor, esos ojos que denotan ilusión y esperanza – mucho mejor que ir con Sainz… “jobá”.


Yo me derretía, pero sobre todo me derretía pensando en que algún día un niño de 8 años pueda tener la ilusión de conocer a Pablo como tenía Pablo de conocer a Lanchiñas.

Ya de camino le dimos la sorpresa de a dónde iba. Se puso tan nervioso que dijo que para eso se quedaba en casa, que no era para tanto… ¡iba a estar con los jugadores del Real Madrid él sólo! ¡¡¡Y no era para tanto!!! Epa nos recibió con una amabilidad tremenda en medio de la seguridad y exclusividad que requiere un acontecimiento como el Real Madrid de fútbol. Allá bajamos y esperamos a la salida del comedor, fueron pasando Fabio Cannavaro elegante y educado, Iker Casillas cariñoso, Sergio Ramos impresionante, Metzelder simpático, Guti sin perder la compostura, Raúl (el otrora ídolo de Pablo) concentrado pero agradable, De la Red y Miguel Torres muy divertidos, Diarra muy integrado y llegó Robben… “Papi, estoy impresionado”, sentenció.



Pablo no es muy de ídolos (sobre todo porque alguno que tenía se le cayó de repente… ¡qué duro tiene que ser pasar de ser el ídolo de un niño a que no quiera ni saludarte!) ni de sueños, pero si por alguien tiene debilidad y plena confianza es por su tío Vicente. Nunca me olvidaré como un día le dice a su primo: “mi tío Vicente es como los Reyes Magos, todo lo que quieres, él te lo cumple”. La víspera de correr la I Copa Bauxita, le hizo una promesa que por todos los medios quería cumplir. Su tío apareció en la primera carrera y desde el muro de boxes saludó a Pablo cuando le vio pasar. A Pablito no se le ocurrió otra cosa que devolverle el saludo agitando enérgicamente la mano, como muestra de máximo cariño.

Cuando se fue a la cama se iba tan cansado que hasta se enfadó, pero cuando se despertó me pidió un beso como nunca me lo había pedido, y es que debe de ser muy bonito que te cumplan los sueños. Ojalá se los sigan cumpliendo sus ídolos.





Por cierto, este fin de semana nos hubiese gustado estar por Burgos. Para competir y para compartir. A todos nos hubiese venido bien, seguro.

miércoles, 4 de junio de 2008

Mirando hacia delante

Hoy por la mañana he llevado a Pablito al cole después de pasar por el dentista para arreglarle 3 piezas. Me encontré a mi querida Isabel. Isabel es de esa clase de personas que habría que clonar ya que siempre tiene la expresión justa en el momento idóneo. Según uno va “madurando” le agradece más el hecho de ser tú amiga. Hoy nos vio y nos habló de este blog. Le comenté que estaba cansado y harto, que no me apetecía seguir con el blog por cosas que nos habían pasado las últimas semanas. Reflexionó acertadamente que al inicio del blog cuento que es para Pablo, para que él tenga un recuerdo el día de mañana y que sólo por eso, merece la pena. Que me olvide de los otros temas, que este blog es del Patineteteam y así tiene que seguir siéndolo. Por esa reflexión, estamos en este blog ahora mismo.
Nos fuimos a Pastoriza el sábado a mediodía con cara de circunstancias. A nadie nos hacía ilusión esta carrera por muchos motivos, pero hay que estar a las duras y a las maduras. Llegamos al circuito después de parar en Guitiriz a dar cuenta de un regular bocata de lomo y de encontrarnos con José Lamela jr y sr, con los Figueira al completo y con Isma. Con buena gente siempre se está a gusto, es increíble.
Después de montar pegados al CRT y de encontrarnos con Borja y familia, los niños salieron a rodar. Pablito nos demostró una vez más que cuando no tiene ganas, es capaz de ser el peor de todos, pero no el peor en los tiempos, sino el peor en actitud, capaz de desesperar a cualquiera e incapaz de acatar una sola orden o consejo. Los tiempos no salían, pero visto lo visto el domingo, es cierto que las ruedas podían tener algo que ver.
Nos fuimos a dormir como señores al balneario Husa Villalba. La pena es que no tengamos más tiempo cuando descansamos en un sitio como este, no pudimos disfrutar de sus magníficas instalaciones, ni de sus paseos ni prácticamente de nada, pero al menos descansamos como nos tocaba, en una habitación como Dios manda. En la nuestra entrábamos los 4 sin problema, aunque como era de esperar, y a pesar de tener más de 3 metros de colchones, acabamos los 4 en la misma cama. Pablito no descansó nada bien, se durmió tarde y se despertó a las 6 de la mañana, preocupado con la salida de la carrera. Nicolás amaneció diciendo… “hoy hay caddeddas”, seguido de un “rrrrrratita…. rrrrrratón…”, mejorando terriblemente la dicción de su “r” fuerte.

Arrancamos para el circuito con la eterna duda del día que haría, que si llovería (lo que nos beneficiaría sin duda) o tendríamos un día seco (que fue lo que finalmente pasó). El día no fue mal del todo, con unos entrenamientos respetables además de una salida muy buena en la primera carrera. Después se vino abajo y terminó perdiendo alguna posición para recuperarla y mejorarla en la segunda manga. Pablo no estaba a gusto y eso se lo noto en cada acto, en cada momento encima del kart. Para colmo se cortó el dedo índice de la mano derecha con un trozo de cristal de una botella de sidra, con lo que nos tuvimos que hacer una visita hasta el PAC de Meira.
Para mi, hijo mío, aunque haya malintencionados que se empeñen en golpearte por detrás con la intención de amedrentarte (espero que nunca se arrepientan de sus actos por culpa de una desgracia) incluso enviando emisarios 3 ó 4 años mayores que tú porque ellos no se atreven a dar la cara o haya “seres humanos” que digan que como piloto en manos de quien estás no evolucionas como deberías (sólo hay que ver sus resultados), para mí eres el Campeón del Mundo. Campeón del Mundo porque si hay algo que me gusta es que un día como hoy te vaya a recoger por la mañana a la cama y con los ojos todavía cerrados me des un abrazo y me digas “te quiero mucho”. A ellos nadie se lo dice porque es imposible. Sabes que yo también te quiero. A ti, al Patineteteam y a su entorno.
Por cierto, estos días
www.patineteteam.blogspot.com ha cumplido un año y me encanta celebrarlo de esta forma. Felicidades a todos los componentes y a los lectores de buena voluntad.

domingo, 23 de marzo de 2008

Domingo de Resurrección




Estamos en Semana Santa y se ha notado. Se ha notado porque ha sido una semana de vacaciones en la que hemos podido disfrutar de la familia más de lo normal. Y eso es siempre de agradecer.

Después de haber ido el lunes hasta Santa Comba a probar el chasis nuevo, nos fuimos el miércoles, día del padre celebrado con una suculenta tortilla de patatas (con patatas de Coristanco), hasta nuestro santuario particular: Serra de Outes, circuito Ayrton Senna. Allí nos curtimos en mil batallas y es cierto que siempre rodamos solos (o casi siempre), pero que es de los circuitos que hacen grande al piloto. Estuvimos con los de siempre y alguno más. Estuvieron los Senlle (¡hay qué ver que buena gente son!), con Ramón padre a la cabeza. Estuvo José con su hijo, el cual correrá con Pablito (mejor dicho “contra”) este año en alevín (¡por fin alguien con quien entrenarnos en Serra!). Nosotros fuimos los cuatro y allí quedamos con José Manuel y Sergio. Pablo probó su chasis nuevo, su mono nuevo y su casco nuevo. ¡Por fin! Meses de calvario para encontrar todo, pero al final ha merecido la pena.

En Serra disfrutamos como siempre. Allí, después de probar los nuevos chasis, asistimos al espectáculo de Aaron y Alex probando sus monturas. Aaron con el Senior y Alex con el ICC. ¡Menudo show! Apuradas al límite (Alex sin frenos), adelantamientos increíbles, derrapadas eternas y humo, mucho humo. Al acabar la sesión se pusieron a los mandos del ICC a hacer ceros sin parar, subiéndose por los pianos, por el césped y hasta por las paredes. ¡Serra es puro espectáculo! Además, hasta nos acompañó el buen tiempo.

Llegó el viernes santo y nos dirigimos a Outeiro de Rey a entrenar la segunda prueba del Campeonato Gallego de Karting 2008. Llegamos justo después de comer y ya estaba el equipo de Hobby Kart, con José Manuel y José Antonio a la cabeza con todo el material montado: carpa, coches, material,… Así da gusto ir a las carreras. La tarde estaba apetecible, aunque chispeó por momentos, casi siempre imperó el sol hasta que llegó el viento e hizo que nos tuviésemos que poner las cazadoras. Empezamos el fin de semana de carreras con la compañía de los Aballe y de los Suárez. Javier es lo máximo, siempre tiene anécdotas divertidas que contar. Cuando le contamos nuestras aventuras nocturnas con la televisión, ya nos contó la historia más divertida del mundo. Siempre es así, divertido y positivo, tirando para delante. Honesto hasta la médula, pues puede estar cabreado con su resultado pero no duda en felicitarte por el tuyo y alegrarse por tu mejora, y eso le honra.

Pablito estaba feliz, como un niño con zapatos nuevos (qué también), como un piloto con chasis nuevo y casco nuevo. Tenía tandas cada 30 minutos y no se perdió una, disfrutando en el kart como nunca lo había hecho. Nunca había rodado en Outeiro (tampoco tiene mucha ciencia este circuito), pero la izquierda después de meta la hacía a fondo en un alarde de confianza en el chasis Maranello y en si mismo. Rodó, rodó y rodó, como nunca lo había hecho. Adelantó sin dudar demasiado, con una dosis de confianza que nunca antes le había visto. Ni yo, ni su madre, ni José Manuel. Esperemos que le dure, que se haya producido su punto de inflexión, pues últimamente íbamos un poco hacía atrás… Algo preveíamos pues Pablo se levantó temprano, se vino a nuestra cama y nos dijo:

-Sé que no os lo vais a creer… ¡tengo unas ganas tremendas de ir a Outeiro de Rey!

Será por su afición a descubrir circuitos nuevos.

Despertamos y salimos para Outeiro, dispuestos a pasar frío y mojarnos, pues el día presagiaba lo peor, como así fue. Sólo unos breves instantes de sol hacían dudar a los más optimistas preguntando si se montarían ruedas de seco. ¡Menudo temporal de agua, viento y frío! Como nunca. Fue un calvario empeorado por los soporíferos horarios. Por la mañana sólo dio tiempo a hacer los entrenamientos, parando a las 13.15 para comer hasta las 15.45. Susana preparó una ensalada de pasta para los niños y una ensaladilla que estaba impresionante. Yo me acerqué hasta Radabe a recoger un poco de churrasco con unos criollos que hizo que la espera fuese un poco menos tediosa. Charlamos, comimos y alguno hasta se atrevió con la siesta. Los niños se metieron en el maletero del Picasso y jugaron un rato hasta que llegó la hora de saltar a pista. Entretanto vinieron los incondicionales de Pablito, sus “Kopites” particulares. Sus primo Pablo (esta vez vino sin su doble por motivos de salud…) con el incombustible Abo y el simpático Tanke. Pablito ha creado afición en ellos y no sabemos como devolverles el cariño que nos dan, pero al menos nos quedamos con que disfrutan viendo a Pablo. Tanke, novato en esto de las carreras de kart, decía poniendo la mano a la altura de su cintura: “¡pero si son unos enanos y van a toda leche!” También vinieron sus abuelos del Burgo haciendo escala desde la Semana Santa salmantina, para pasar frío de verdad en Outeiro. También se acercaron por el circuito lucense Otto y su padre. A nosotros nos ha traído buena suerte su visita, pero desde luego que lo que más tengo que agradecer es los ánimos que siempre me ha transmitido Pio, y mi alegría de ayer era su alegría, y eso es muy de agradecer. Hasta su llamada por la noche, llena de aliento, de ánimo, de reflexión y de comprensión.

Las carreras, pasadas por agua y las de los pequeños, espectaculares como siempre. Las más numerosas, las más bonitas y las que tienen más tensión y emoción. Me parece increíble el ritmo que consigue marcar Oliver Rodríguez, pero también es cierto que comete bastantes errores, principalmente debido a su rapidez. Brais rodó a otro nivel, la mejoría técnica y de madurez de este niño ha sido tremenda. Huguito Caride ha vuelto a demostrar su gran nivel, demostrando que el accidente de Cabañas es agua pasada. En júnior el que está a otro nivel es Isma, que arrasó en su categoría y en senior es el “extraterrestre de Outes” Aaron. En ICC Presa acabó imponiendose y resarciendose de los problemas de A Pastoriza ¡Qué pena que no haya más pilotos en estas categorías! Al menos serían más disputadas, porque por el momento… Incluso Miguel solventó la papeleta de Dirección de Carrera en una pista complicada por los doblados con un día climatológicamente muy duro.

Después de la tempestad siempre viene la calma y nos pusimos a recoger nuestra carpa, nuestros bártulos y metiendo todo en el nuevo furgón. Pablito, Susana y yo les estamos muy agradecidos a la gente de Hobby Kart por su trato a nosotros y su dedicación a Pablito. Decía José Manuel que este es el año de la calidad. Entre ellos y el soporte que nos da C4BICAJE, esperemos que así sea.

De vuelta a casa, llamamos al tío Vicente para ponerle al día de las noticias e interesarnos por el sector de David en Asturias. El crack volvió a hacer de las suyas y augura un buen futuro. La pena es que a estas horas del domingo ya sabemos que no ha podido ser acceder al Campeonato de España. Nico nos pregunta si vamos a ver a David al hockey, hoy no podrá ser, pero nos quedan muchos años de disfrutar de él.
Como a la ida, hemos venido escuchando a Hanna y su tema de “Como la vida”. Disfrutando todos en el coche, muertos de frío y sólo pensando en meternos pronto en cama para entrar en calor. Pensamos que mañana (domingo) será un día para disfrutar y descansar. Será Domingo de Resurrección.

Lo mejor, que la carrera fuese en sábado. Y sus saltos de alegría, sin duda.

“…y empecé a ser fuerte como no a ser valiente

y empecé a correr sin pensar en el ayer
y empecé a ser fuerte a llevarme la corriente
y empecé a comprender que la vida son dos días
y que el miedo no te deja andar ni ver no te deja andar ni ver.

Buscaré la solución a mis problemas
y con mi amor no me quitaré el sombrero hasta que no te lo hayas quitado tu primero
y empezaré a ser fuerte y empezare a crecer y a sonreír a la vida que me viene
no la dejare atrás eso no me conviene…”

Una cosiña, nunca pierdas esa alegría. Tú te lo has ganado, disfrútalo, pero no pierdas la alegría. Que siempre sea así.