
Anormalmente nos fuimos el sábado a Outeiro de Rei a la 5ª prueba del Campeonato Gallego de Karting. Lo raro de la prueba es que era en sábado, entrenamientos y carrera, todo el mismo día y en sábado. Raro, pero no nos quedaba más remedio que aceptarlo. En el fondo no nos venía del todo mal, llegamos un poco tarde a casa el sábado pero a cambio tenemos todo el domingo libre, y eso también está bien.

Llegamos temprano a Outeiro, con no demasiadas ganas de participar en esta carrera, pero no sé como nos las apañamos, como decía José Manuel, que al final siempre lo terminamos pasando bien y riéndonos, siempre al final nos llevamos un buen sabor de boca por lo que nosotros hacemos.

Pablo saltó a pista por la mañana con muchas ganas, y es que Hanna le da mucha energía, rodando rápido, buscando su sitio en la pista e intentando aprender para la carrera por donde debía de buscar los huecos. Pablo es un poco particular, como razona absolutamente todo y no le vale un “porqué sí” o “porqué no” como respuesta, si alguien no le explica las cosas, busca sus soluciones, y muchas veces toma las decisiones al revés, pero es él el que ha llegado a la conclusión. Después, si le explicas como pudo haberlo hecho mejor, lo recapacita y tomará su decisión de hacerlo así o no.

Después de un par de tandas de entrenamientos, tuvimos el típico parón de Outeiro para comer. Es curioso, siempre se hace y a los únicos que les gusta el parón es a los organizadores, a todos los participantes, según por allí comentó la gente, preferían seguir del tirón y acabar un poco antes. Nosotros en un principio éramos también de esa cuerda, hasta que fuimos a nuestra parrillada favorita y encargamos unas raciones de churrasco, con unos chorizos espectaculares con unas patatas fritas que sabían a gloria. La verdad es que lo disfrutamos de miedo, tenemos que mejorar un poco el menaje, pero mejoramos día a día. El momento de la comida lo disfrutamos debajo de nuestra carpa, para, a continuación, alguna parte del equipo retirarse al “motorhome” a pegarse una siesta como mandan los cánones.
Aprovechando el alto del mediodía, se acercaron hasta la carpa Pepe y Montse con su “loco bajito” de poco más de 3 años, al que le están inculcando la afición al karting. Yo es, si no me equivoco, la 3ª vez que les veo este año en una carrera: primera de Pastoriza, A Magdalena y ayer en Outeiro. Da gusto ver que alguien se te acerca y comparte aficiones contigo, que disfruta del karting de una manera “virgen”, sin malos rollos y con el mismo objetivo que tú: disfrutar en familia.
Se reanudó la actividad a las 4 de la tarde con los entrenamientos libres para a continuación empezar con los cronometrados. Pablo se quedó atascado con un grupo que no le permitió rodar con la soltura que lo hizo en los libres, sin embargo consiguió una meritoria 5ª plaza absoluta y 3ª de su categoría. Salió a la primera manga un poco confuso por rollos ajenos a él pero que le afectan, pero se metió perfectamente en su papel, siguió su instinto en la salida y consiguió seguir al grupo distanciándose un pelín del perseguidor. Brais tuvo algún problema con la carburación y Pablo aprovechó la coyuntura para lanzarle varios ataques seguidos, pero Brais se defendió como gato panza arriba, buscando en las llaves del carburador durante toda la carrera hasta que encontró “algo” decente que le permitió mejorar su ritmo sustancialmente. En ese momento se tiró a atacar a Pablo López y Pablito fue detrás de él, acabando como empezó pero con un gran tesón.

En la segunda final, Pablo repetía puesto en la salida. Antes de la primera manga, inconscientemente cantaba la “oda a la selección” del anuncio de Cruzcampo, y cuando se lo oí, le dije que se lo repitiese en voz alta y se aplicase el cuento… “lo importante no es ser primero o segundo, sino dejarse la piel en el camino”. Eso es lo que queremos su madre y yo, por eso al acabar me encanta cuando me dice eso de… “ya no puedo más” con cara de sufrimiento. En esta manga es lo que le tocó, sufrir. En la “curva” del circuito Telefunken sufrió algún toque que le descolocó el coche y perdió varias posiciones. Fue recuperando hasta que se encontró con Josito “Muro” Lamela. Menuda roca inexpugnable era Josito, haciendo un carretón que hacía tiempo se merecía porque su padre y él vienen a pasarlo bien, nada más y en este su primer año Josito lo está haciendo genial. Pablito, después de buscarle por dentro, por fuera y hasta casi por encima, en la parabólica de entrada en meta consiguió adelantarlo por el exterior aguantando del kart como podía. No era el mejor sitio, pero me gustó que lo consiguiese para darme cuenta que los imposibles a veces también se consiguen.

Cuando íbamos a por el churrasco, Pablo y Nicolás quisieron venir con nosotros. Les decíamos que vendrían sus kopites, su primo Jacobo y el padrino de Nico. Pablo se puso melancólico y recordó que no tenía padrino, que no lo conocía y le gustaría que Jaco lo fuese. Cuando llegaron, se retiró a un aparte con él y se lo pidió, se lo propuso. Me imagino que Jaco aceptaría encantado, no lo sé, pero aunque no sé qué valor tendrá, para Pablito tiene mucho. Además, con un par de padrinos así, yo ya estoy tranquilo.


Ayer tuvo el descaro de dar sus primeros “empujones”. No estuvo bien que lo hiciese y se le corrigió ese detalle, ¡pero que nadie se me enfade inútilmente! Dice el refrán que donde las dan, las toman. Pablo está harto de ser empujado, en carreras y entrenamientos, y todavía falta que o él o yo nos hayamos quejado por esto. Es más, ayer, haciendo gala de su forma de ser, al bajarse del kart se dirigió hacia el otro kartista y se disculpó por los golpes, a lo que éste dijo… “si yo también te los he dado en Mosteiro”. ¿Para qué nos metemos los mayores? Son ellos los que nos ponen a cada uno en su sitio.
Vino Lopo al circuito. Me alegré pero me alegro más sabiendo que llevaba mucho tiempo sin hacer fotos “racing” y “gracias a nosotros” ha recuperado su arte. ¡Menudas fotos! Tengo ganas de que me haga una a mí porque pareceré más delgado y con pelo. Es cierto que mis “patinetetes” son los más guapos, por no hablar de lo listos que son, sino del planeta sí del mundo (al menos de mi Mundo). Me apasiona el mundo curuxa, el buen rollo que genera y la confianza que inspira. Esto huele a futuro. Y a mi me encanta apostar a futuro.
Este fin de semana se acaba el primer acto de esta obra de teatro. Tiene tintes trágicos, dramáticos y de comedia. A mi el teatro me encanta, por lo que, señores… ¡mucha mierda!





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