jueves, 1 de enero de 2009

¡Menudo fin de semana!

Estos días son de los que más nos gustan pasar. No hemos tenido un minuto libre desde antes de nochebuena. Este fin de semana fue completo, con actividad de sábado y domingo como hace un par de meses que no teníamos. Hemos recuperado de golpe y porrazo el frenético movimiento parado de golpe hace dos meses. Si a la receta de Hobby Kart, Santa Comba, Indoor, Resistencia, lluvia y Kopites le añades Mosteiro, Antonio, Cobián, la gente de Ourense y un día soleado, te sale el mejor combinado del mundo.
El sábado día 27 estábamos a la 1 de la tarde en punto en Hobby Kart, preparados para disputar la 1ª Carrera de Resistencia. El plan era perfecto y salió pluscuamperfecto. Al llegar estaba José Manuel con Camariñas y José Antonio arreglando los coches, preparándolos para tenerlos a punto para la prueba. De lo más divertido era ver al bueno de Ramón Senlle siendo uno más en el equipo de mecánicos, mono incluido, teniendo listo los karts. Camariñas enseguida se puso al lío con el catering, un buen churrasco, alternado con las tortillas que se encargó de traer José Antonio y unos bollos de pan impresionantes. La gente empezó a llegar y se montaron unos equipos muy competitivos. Nosotros íbamos con nuestro objetivo claro: pasarlo de miedo. Habíamos invitado a correr a Isma Santamaría, con el cual seríamos firmes candidatos a la victoria final, pero una mala noche le provocó que no pudiese asistir a la prueba. Una pena.
Empezó la prueba y la primera hora no tuvo más que una carrera de karting más o menos normal. Lo divertido llegó con la parada para el cambio de coche, pues empezó a llover. De repente cambió toda nuestra vida, de la tensión por una carrera pasamos a la diversión más absoluta, a derrapadas incontroladas e interminables, curvas eternas e inverosímiles, motores de karts de alquiler de 4 tiempos que parecían auténticos Gr. B de 500 cv. Nadie de nuestro equipo quería bajarse del kart al acabar su turno pues la diversión era máxima. La verdad es que teníamos un equipo brutal, en el que nos ayudamos mucho a saber cual era nuestra situación en todo momento. Tanto Pablo, como Jaco y Oscar se lo pasaron de miedo. La pena fue que Pablito no se animó a participar, pero es cierto que fue uno más del equipo y se divirtió muchísimo, yendo de un lado a otro. Allí todo el mundo participó, desde los hermanos Senlle como comisarios de pista hasta Américo como jefe de pit o Carlos como responsable de cronometraje.El domingo nos tocó madrugar como otro día más de carreras. Era de esos días de los que no te apetece nada, cuando suena el despertador te dan ganas de darte la vuelta y seguir a lo tuyo. Hay algo que te anima a vencer la pereza, a levantarte y animarte a ir al precioso circuito de Mosteiro (cambiará mil veces de nombre y mil veces le llamaremos circuito de Mosteiro). Antonio de Cola organizaba el I Winter Trophy de Karting y fuimos pocos los que nos dimos cita allí, incomprensiblemente, pues acudir a ese circuito tiene algo especial. Como decía Lamas padre, “en este circuito es donde mejor se lo pasan y más aprenden los niños”.
El día era perfecto a pesar de las lluvias de la víspera, con un sol que hasta nos permitió sacarnos los chaquetones. El trofeo estaba perfectamente organizado, hasta con un pinchadiscos que nos amenizó las esperas entre tanda y tanda, y cuando te despistabas estabas en medio de la pista moviendo la cintura o las piernas. Divertidísimo.
Pablito estaba con mono de subirse al coche. Dos meses sin casi catar el Maranello le estaban marcando demasiado. Tenía muchas ganas de subirse al kart y así lo demostró en Mosteiro. Disfrutó como cada vez que va a Meis, pero esta vez estaba que no daba más de si. Cada vez que le tocó salir a la pista se la comía literalmente, rodando muy fuerte, muy rápido, con convicción, sin dudas, con determinación y por el sitio. Pablito aprendió a andar en kart en Mosteiro y eso nunca se olvida. Conoce cada metro de la pista, cada secreto de esta pista y cada trazada. De hecho tuvo un detalle en carrera para poder adelantar en la recta que demostró su madurez. Sacrificó la entrada en la curva anterior para poder acometer el adelantamiento con mayor claridad. Lo mejor es que lo hizo a la primera, sin dudar.
El día fue completo. En definitiva lo que pasó todo el fin de semana fue una reunión de amigos en torno a los karts. Hasta Nicolás se lo pasó pipa viendo como un niño de 4 años estuvo dando vueltas con una minimoto al circuito. Cuando aparcó su moto, fue raudo a subirse en ella, con una cara de alegría tremenda.Como siempre, Mosteiro merece la pena. Hobby Kart y Santa Comba merece la pena. Pero Pablito y todo el Patineteteam merecen la pena. Y mucho. ¡Ah!, feliz año.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

lunes, 8 de diciembre de 2008

Querido hijo:

Estos últimos días son de esos días en los que aprendes mucho de la vida y lo mejor de todo es que muchos me servirán para ser mejor padre contigo. Las últimas semanas he estado un poco estresado y esto, sin duda, nos ha afectado en nuestra relación, pero reflexionando sobre este tema me he dado cuenta que no me tienen que afectar y espero que así sea. Durante estos días han pasado muchas cosas y de todas he aprendido mucho. Aún ayer hablando con el padre de un piloto éste me decía que a los 15 años ya había aprendido todo (después puntualizó que a grandes rasgos) y yo le comentaba que cada día aprendo cosas nuevas, sobre todo últimamente.
Hace unos días, Aarón Filgueira, hijo de Miniche del Karting Ayrton Senna de Serra de Outes, tuvo un fuerte accidente de moto volviendo a casa. Tuve la fortuna de compartir un rato con Miniche y su buen amigo Pacheco mientras operaban a Aarón y aprender de su sabiduría de la vida. Estaban hablando sobre lo que te enseña la vida y en particular de lo que el karting hace por la relación padre – hijo. Departimos sobre la diferencia con otros deportes y es que el vínculo que se crea en el karting es increíble, principalmente debido al sacrificio de los madrugones, de los viajes, de las tensiones, de los momentos de risa y de las preocupaciones. Con el karting, además de intentar ganar carreras y de hacer campeones, a los niños se les da una formación sobre la vida que no se les da en otros deportes. Así, en muchos casos, creo que salen jóvenes más maduros y más responsables… eso sí, dejando a los “niños de papá” al margen.
He aprendido mucho sobre el valor, sobre el valor físico y el valor de los amigos. Cada vez que estoy con la gente de la Serra estoy aprendiendo de ellos. Además, me deparan momentos que son difíciles de olvidar. Me regalaron la posibilidad de entrar al despertar de Aarón, según salió del quirófano. Curiosamente fue un momento tremendamente divertido, con un Aarón sembrado al estar un poco borracho de la anestesia, con sus dudas sobre la operación y a la vez comentando como se quedó sin anestesia y como el cirujano se martilló los dedos. Creo que la vida nos pone a prueba constantemente, pero también que nos hace grandes regalos, y Miniche puede estar contento tener como amigos a gente como Pacheco o Fabián, compañeros de Aarón algunas noches de estancia hospitalaria.
Precisamente, el viernes a mediodía, compartí otro de esos momentos inolvidables. Después estuve con el otro gran amigo de los Filgueira, Fabián, alrededor de un bocata de calamares y aprendí en media hora más de la vida que en muchos años de vivencias. Hablabamos, otra vez, sobre el tema de los padres, de los hijos, del cariño, del respeto y de las relaciones. Después subimos a la habitación a estar un rato con Aarón y tuvimos la clase práctica de la semana: a Aarón no le apetecía la comida que le habían traído la gente del hospital y su amigo se ofreció raudo para irle a buscar un bocata que calmase su hambre. Después de recitarle la carta de bocadillos de la cafetería del hospital fue a por uno de tortilla francesa. Cuando Aarón se lo terminó, su amigo le peló una naranja de postre de la que el menor de los Filgueira se comió la mitad. Al terminar le pidió que le acercase una palangana con agua para lavarse las manos. Su amigo, incansable en la ayuda, fue al baño y se la trajo llena de agua con un poco de jabón. Aarón descubrió, de golpe, lo que es un padre: el gran Miniche le traía el agua caliente para lavarse las manos y su amigo fiel se la había traído fría. Ese pequeño matiz es el que demuestra la mínima diferencia entre un gran amigo y la persona que más te quiere. Hace algún tiempo yo había descubierto ese matiz, esos detalles que te hacen estar más pendiente: Pablo y Nico preferían que les bañase la madre, entre otros motivos, porque Susana les ponía el pijama en el radiador para cuando se tuviesen que vestir al salir del baño. Yo no lo hacía.

Siempre te he dicho que lo más importante es disfrutar, disfrutar del deporte, de la vida. Lo que más rabia me da es que no soy capaz de transmitirtelo y tú no eres capaz de hacerlo. Sufres en vez de disfrutar y sólo al final, al acabar, te das cuenta de lo bien que te lo has pasado. Esta semana, repasando una de las múltiples revistas que tengo en casa, concretamente Auto Hebdo Sport, leía un artículo escrito por David Pérez, Coach de mi idolatrado Pedro de la Rosa, Director de Sportevo Human Preformance (www.sportevo.net) titulado “No importa el qué, importa el cómo” en el que el autor habla de la importancia de la buena organización, la relajación y por tanto “aislamiento del exterior” previo a la carrera, etc., nos dará un resultado satisfactorio.

Artículo publicado en la revista Auto Hebdo Sport
13 de Octubre de 2008

"A menudo, las personas del entorno del piloto le transmiten la frase "sal y disfruta" antes de comenzar una carrera. El piloto, ante la que se le viene encima, piensa para sus adentros: "Sí hombre, gracias, y eso ¿cómo se hace? Esto es lo que le dijo, con la mejor de las intenciones, Antonio Lobato a Fernando Alonso antes de afrontar el pasado GP de Singapur, una carrera en la que salía en la 15ª posición. Alonso tenía coche para estar más adelante, como había demostrado en los entrenamientos, y eso teniendo en cuenta que se trataba de un circuito donde era difícil adelantar, con el asfalto bacheado y de noche.

El error de la frase está en que se plantea como un fin a conseguir, cuando en realidad es una consecuencia después de hacer determinadas cosas. La buena organización externa de las cosas a realizar en la horas previa a la carrera -un tiempo de relajación en soledad para distanciar nuestro interior del exterior, un planteamiento de carrera muy claramente definido en base a la aceptación de la realidad y un proceso de concentración de alto nivel- nos darán como resultado la libertad interior para, aun habiendo tremendas dificultades que superar, afrontarlas con seguridad y determinación, y por lo tanto disfrutar… y si se disfruta, el resultado siempre es satisfactorio.

En nuestro día a día, la capacidad de afrontar las dificultades con la capacidad de disfrutar en el "como" lo hacemos, es un elemento importante a entrenar para mejorar y conseguir lo que nos proponemos.

Desde luego que a partir de ahora, cada vez que te diga… “sal, corre y disfruta”, lo haré sabiendo que hay que hacer otras cosas también, que el disfrutar vendrá por si mismo si el resto es correcto."

Este sábado tuviste una clara muestra de ello. Hobby Kart celebró su habitual fiesta de final de temporada y por la tarde nos dimos todos unas vueltas en los karts de alquiler. Tú no quisiste subirte en ellos, te empeñaste en andar en el tuyo cuando no era momento salir a rodar en tu Maranello, y cuando te preparé el coche, con tus tres elevadores, saliste a rodar, y al ver que podías, a duras penas, con el kart, que derrapabas, que adelantabas y hasta que te dabas golpes, empezaste a disfrutar de verdad.


El día de la comida es un día especial en Santa Comba. Todo es fiesta y buen rollo, como siempre, pero en esta ocasión es elevado a la enésima potencia. Allí se dio cita todo el mundo que nos ha rodeado este año, desde el tío Vicente con una parte de los Kopites que sin su apoyo este año no hubiese sido posible; Manolo y Mari con su apoyo incondicional a pesar de los fríos y catarros; a José Luis y Rosa, que con Borja han sido unos compañeros de andanzas ideales, alegrándonos y disgustándonos por los aciertos y errores de los otros (y riéndonos de las “ordenes de equipo”); de la Familia Camariñas, de José Antonio y de José Manuel; de Lopo con su gran última “lopada”, y los Senlle con su ánimo de siempre a pesar de la gripe. El churrasco preparado de manera increíble, como siempre, por la familia de Camariñas, así como los ricos mejillones, o la impresionante tortilla, o las navajas que D. Ramón Senlle trajo (a pesar de ser congeladas y de origen mediterráneo), o los suculentos postres preparados como siempre por la ausente Rosa. No podía faltar la sensacional queimada realizada magistralmente por Camariñas, como todos los años. El viento, el frío y la lluvia no podían estropearnos el día, si no nos han estropeado otros factores la temporada, no iban a ser estos los que nos estropeasen la jornada.

Como cada año, acabamos dando unas vueltas en los karts nuevos, como cada año, acabamos pasándolo genial. Al final, disfrutamos. Y tú también.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

No todo es kart

No sé cuántas veces habré dicho en las ultimas semanas que cada vez me cuesta más escribir en el Patineteteam. Tenemos poca actividad últimamente y falta la inspiración. Al menos nuestros críticos estarán más tranquilos, pero mi cabeza no ha parado. Y nuestra vida tampoco.


Pablo se ha pasado estas semanas aprovechando para practicar los otros deportes que durante el resto del año los tiene desplazados. Me hace mucha gracia que Pablito es el típico niño habilidoso para todos los deportes y no sólo para uno. Durante estas semanas ha jugado al fútbol 7 (la verdad es que es un media punta bastante decente no exento de técnica que domina las dos piernas y que tiene gol); al fútbol sala (se ha estrenado y la verdad es que parece que ha nacido para jugar a este deporte, marcando 3 goles en su debut y jugando como si llevase toda la vida en ello, aunque no es menos cierto que desde que nació ha visto jugar partidos de fútbol sala a sus primos y siempre esperó jugar a este deporte); y por supuesto, al hockey, donde se ha destapado como un jugador de gran nivel para la edad que tiene y lo poco que entrena. La verdad es que se nota que lleva desde los tres años patinando y entiende el hockey como pocos niños a su edad. Hoy mismo metió un golazo contra el equipo del Liceo, pero los mayores, niños que le sacaban hasta 3 años de diferencia: se fue por la banda izquierda, regateó hacia dentro, como le decía Cancela, enfiló por el medio de la pista y desde unos ocho o nueve metros disparó certeramente. Un golazo que lo celebró como si hubiese ganado la Copa de Europa, no en vano era el 7 – 1… el 1. Ellos eran demasiado grandes…


Esto ha hecho que no se haya subido al kart en todos estos días, y no ha preguntado mucho por él, aunque de vez en cuando se ha interesado por el karting. De hecho ha estado viendo páginas en internet, videos, fotos y revistas. De todas formas empezaremos pronto a rodar de nuevo, aunque no tengo bien claro con qué objetivo. Desde luego que parece que al Campeonato Gallego no volveremos este año, no hay noticias de que las cosas para el año 2009 mejoren mínimamente, es más, me da la sensación de que empeorarán bastante. Es asombroso el partidismo y favoritismo que hay en el campeonato, tolerado por los organizadores, desde luego. Además, el nivel de inseguridad es tremendo y se incumple el Reglamento y Anuario en cada artículo. Lo más sorprendente es que a nadie le llama la atención y participan (y ya anuncian que correrán en el del año que viene), a pesar de haber firmado un documento en el cual exigían la modificación de estos aspectos. Pero los organizadores, y por defecto la Comisión Gallega de Karting (la Federación librará por recaer en la CGK la responsabilidad) serán los máximos responsables en caso de que haya un accidente y no hagan las cosas como deben de hacerlas. No lo están haciendo y no lo harán por cuatro duros que se ahorran.

Como padre me muero de gusto cada vez que veo como Nicolás, el pequeño, imita a Pablo en todos sus actos: como se va al garaje y coge su “casco de lluvia”, el collarín, los guantes y se viste para andar por casa. O como cada vez que vamos a un partido de hockey, él tiene que llevar sus bártulos para emular a su hermano. Me hace mucha gracia verlo con su stick, con su casco o con sus guantes. Pero lo que más gracia me hace es lo puñetero que es y como cuando Pablo va a darle un cariño, él lo rechaza, sólo por llevar la contraria.


Este próximo sábado iremos a Hobby Kart, en Santa Comba, a casa. Iremos a la churrascada del equipo, con la que nos deleitan cada año cuando se acercan las navidades. Seguro que disfrutaremos porque estaremos rodeados de amigos, de familia. Allí disfrutaremos del churrasco y la queimada de Camariñas, del vino de José Antonio y de la conversación de José Manuel. Cada año, desde que me invitaron la primera vez, espero que llegue este día para disfrutar y recordar lo que hemos hecho durante el año. Este año no ha sido poco, la verdad. El próximo año… ya veremos.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Fin de Campeonato

Hace muchos días que tengo ganas sentarme delante del Patinete, pero no sé por dónde empezar. Lo malo de decir esto es que terminaré soltando un rollo de muy señor mío… pero bueno… la verdad es que no sé muy bien qué decir.


Se acabó la temporada y para nosotros ha sido un alivio, pues pasar este año no ha sido nada fácil. Leer cosas que no te explicas, ver cosas que no comprendes y escuchar historias que no sabes a qué vienen es complicado, y más si se mantiene en el tiempo, pero me imagino que será el precio que hay que pagar por estar en este deporte. Todavía hoy no me explico cuál ha sido el motivo de la persecución de este año, aún no entiendo cómo ha habido gente que nos ha criticado a nuestras espaldas cuando en nuestro lugar ellos hubiesen actuado de la misma manera, que es defendiendo sus derechos, y cuando nunca se han atrevido a decir nada a la cara. De todas formas esto lo único que ha hecho es que hayamos sido un poquito menos felices, ya que por el resto ha sido un año estupendo.

Este año hemos disfrutado como nunca. Hemos tenido el mejor material posible, ya que el chasis Maranello ha sido increíble el resultado que nos ha dado y Pablito ha sabido rodar con él a las mil maravillas, disfrutando del chasis desde la primera prueba en Outeiro de Rey. La gente de Hobby Kart es lo mejor que hemos podido encontrar, para el desarrollo de Pablo como piloto y de Pablo como persona, que para Susi y para mi es lo más importante. Han sabido darnos toda la atención y el soporte técnico que necesitábamos, dando el mejor servicio que pudiésemos imaginar. Para nosotros, de todas formas, este año ha sido posible a que hubo una empresa, Cubicaje, que nos ha dado el apoyo económico necesario para poder afrontar esta temporada.


En esto del karting soy un auténtico novato, no sé cómo van las cosas, no sé cómo funcionan. Lo que sí tengo claro es que le estaré muy agradecido a Cubicaje por la ayuda que nos ha prestado. No es una forma de hablar, sino la más clara realidad: sin ellos este año no hubiese sido posible, pues mi economía doméstica no me permite hacer una temporada como esta. Al frente de Cubicaje está mi hermano Vicente, el tío de Pablito. No sé muy bien a qué se debe, Vicente tiene una cierta debilidad hacía Pablo y desde pequeño lo colma de deseos, de caprichos… se dedica a hacerlo feliz. Antes de empezar la temporada tuvo el inmenso detalle de pedirme el presupuesto para hacer el Campeonato Gallego, qué costaba que corriese Pablo y en qué se podía echar una mano a Sergio. Le presenté los números y nos dio el ok en el momento. Gracias a eso, nuestro año 2008 ha sido un año maravilloso.

Deportivamente estoy orgulloso del año que ha hecho Pablo, aunque la verdad es que estaría orgulloso fuese cual fuese. Creo que ha tenido una buena progresión a lo largo de estos dos años, sobre todo trabajando con él como lo hacemos, que básicamente es dejándole a él que descubra el camino. Hoy leía en el panfleto de la Federación Española la entrevista a Pedro de la Rosa y decía que “…aprendan a escoger ellos mismos, no sus padres, ya que al tomar una curva o al hacer un adelantamiento, lo deberán de hacer ellos solos”. Este señor, al cual le profeso una profunda admiración desde hace muchos años, debería de tener la Cátedra del Buen Saber y del Buen Hacer en la Facultad de Padres, especialidad de Karting. Sus frases deberían de estar enmarcadas en los circuitos de todo el país, pues la mejor forma de aprender en este deporte, después de subido a un kart, es leyendo o escuchando a este genio.
Pablito venía desmotivado de Cabañas por no contar con su chasis nuevo, y es que Pablo, como he dicho mil veces, es un niño de motivaciones. La carrera de A Pastoriza, rodando en pelotón, para él fue una novedad que le costó digerir. Llegamos a Outeiro con su Maranello nuevo y con una pista impracticable de agua y con un frío terrible, realizó una carrera preciosa, inteligente y técnica, sin cometer un solo error. Llegó la Magdalena y volvió a hacer una gran carrera, adelantando a pilotos como Javier Suárez. A Pastoriza se le volvió a atragantar, como siempre. En Outeiro volvió a hacer una gran carrera. Al final ha sido una temporada regular, con momentos buenos y regulares. Pero también con momentos excepcionales, como la pole en Ourense, y es que Pablito y ese chasis se desenvuelven bien en ese tipo de circuitos, como el de Serra. A lo mejor alguno pensó (si sólo fuese alguno) que el motor tuvo algo que ver, que es posible, como no. Pues el motor, con el chasis, está a la venta, por aquello de que si el motor es la razón, todo para el… es el momento de comprobarlo.


Pablo es un gran deportista que honra al deporte por su extremo sentido de la deportividad. El otro día se me quejaba amargamente de que un piloto protestaba cuando él no lo tocaba lo más mínimo. Y es que es muy feo protestar e ir a recurrir cosas que no tienen ningún sentido, que nos inventamos. ¡Todo por un puesto en la clasificación general que no da lugar a trofeo ni mención! Además, hay que traerse los deberes de casa hechos y saberse las reglas de la puntuación y no venir reclamando historias fantasmas. Seamos un poco serios, por favor, un poco coherentes. ¿De verdad es lo que les queremos enseñar a nuestros niños? Siempre digo que uno de los momentos más bonitos que he tenido en este deporte es cuando Pablo al acabar la carrera de Mosteiro de septiembre del año pasado y perder el puesto a favor de Brais a dos vueltas del final por un problema con un doblado, en pista se fue a junto de Brais a felicitarlo. Pero por encima de ese momento, fue que José, el papá, vino a felicitarme por Pablo y decir que le había encantado el detalle.


Me parto, cada día más, con Nicolás. No puedo con él. Me sobrepasa. La mala leche que tiene sólo es compensable con sus salidas geniales, que hace que nos partamos de risa. El otro día, cenando, casi nos da un pasmo… dice todo serio, sin venir a cuento… “Me llamo Manuel Pérez…” ¡Hay que tocarse las narices..! “¿Cómo qué te llamas…?” y me contesta por donde sabía que me iba a salir… “Me llamo Nicolás Manuel Torres Pérez”, como se llama… efectivamente. Ahí es nada. Genio y figura.

No sé qué será de nosotros a partir de ahora. Por el momento no iremos a la primera de Cabañas, necesitamos descansar y recuperarnos de este “mes horribilis” de carreras y gastos. Veremos si hacemos algo de Cabañas y ya veremos qué pasará para el próximo año de cara al Campeonato Gallego. Lo que sí tengo claro es que firmé un documento en el que varios padres solicitábamos unas cosas a los responsables del karting en Galicia y en el que en la parte inferior ponía que si no se cumplían esas solicitudes (todas ellas normales, pidiendo que se cumpla el reglamento, ni más ni menos, y que la temporada sea un poco más llevadera en cuanto a pruebas), el próximo año no correríamos este campeonato. Pablito por lo que veo, por el momento, no lo correrá. Soy una persona de palabra, que cuando digo una cosa, la cumplo, pero cuando la firmo, va a misa.




¡Ah!, y felicidades a todos los campeones gallegos, y a los subcampeones, y a los que quedaron de terceros, y a los que quedaron de lo que quedasen, a los que quedaron donde querían y a los que quedaron donde no querían. Enhorabuena a todos por participar, que eso es lo importante.

miércoles, 29 de octubre de 2008

El lugar del crimen

Volvimos al lugar del crimen, allí donde nos han condenado sin juicio previo y sin derecho a una defensa, pero las cosas son así y la vida más. Cuando les toca a los demás hablamos de democracia, de derechos a una defensa, de respeto y de justicia. Pero cuando nos toca en nuestra piel, cuando nuestros resultados no son los previstos, nos transformamos y pasamos a ser lo que criticamos con tanta crudeza y vehemencia. En muchas películas hablan que en muchas ocasiones, los psicópatas asesinos, cuando cometen un asesinato, vuelven al lugar del crimen para ver la expectación que ha levantado su atrocidad. Nosotros decidimos volver a Serra, para repasar nuestro perfecto plan.


Repasamos nuestro plan de diversión, de entretenimiento, de lucha y entrenamiento. Quedamos para comer nuestros chipirones a la plancha, que este año todavía no los habíamos catado. Allí aparecieron los Cobián en pleno, se les ha echado de menos este año, José Manuel y Sergio. Degustamos los chipirones, las milanesas (espectaculares) y el raxo en filete. Nos reímos de lo lindo contando anécdotas, sufrimos recordando momentos duros y nos fuimos para el circuito sin más, a currar. ¡Como no!, no podían faltar D. Ramón Senlle y esos niños que si no existiesen tendríamos que inventarlos: Ramón y Rafa. A D. Ramón la Xunta, la del Sr. Feijoo cuando gobierne (evidentemente), le debería de dar el Premio Especial de la Consellería de Familia al ejemplo Familiar y la de Educación, publicar su ejemplo en los libros de Educación para la Ciudadanía.



Estábamos todos y todos contentos. Pero por encima de todos, Pablito estaba eufórico. Pablo es feliz en Serra de Outes. Allí, al igual que en Santa Comba, es libre y hace lo que le gusta. Pero le tocó trabajar un rato largo y eso le inquietó un poco, pero el hecho de haber gripado el motor el sábado de entrenamientos antes de la carrera (gracias Sr. Costas por su inestimable ayuda al habernos dejado su segundo motor para correr el domingo, sí, sí, ese chipeado, trucado, con el encendido atómico y con no sé cuantas trampas más – ahora entiendo por qué Paula vuela por los circuitos) le hizo tener que rodar el motor para la carrera de la próxima semana. Se aburrió un poco de dar vueltas y vueltas sin poder correr de verdad hasta que llegó su momento del día y probablemente del año. Por encima de podiums, poles o adelantamientos imposibles por el exterior, Pablo es un niño que vive para el detalle.


Durante el año pasado su única obsesión era poder arrancar su Comer. Cada día lo intentaba y no podía, su ilusión era tener un motor con arranque por botón como los cadete. Se le cumplió su sueño este año precisamente en Serra. Ese día le vi muy feliz, muy atento a las explicaciones de José Manuel y deseando parar para darle al botón rojo de apagado y poder de nuevo arrancar su motor. El otro día, después de compartir momentos muy buenos con Pancho y Javi, le pidió a éste si le dejaba probar su FA con motor cadete. Javi, buenazo donde los haya, accedió encantado, sólo quería que Pablo lo hiciese bien y estuviese cómodo en el kart. Un kart demasiado grande para él. Rapidamente se puso en marcha el dispositivo “Serra Todos a Una”.


Rafa y Ramón sacaron los pedales de su kart para que Pablo pudiese alcanzar el acelerador y freno (aunque después no le sirvió y no se le pudo poner). Javi se apresuró a ponerle mi polar doblado en el respaldo del asiento. Todo era como una gamberrada, deprisa como para que nadie se enterase y así meterlo en la pista antes de que hubiese arrepentimiento o llegase algún grupo con la intención de subirse a los de alquiler. Cuando me di cuenta, ¡oh milagro!, Pablo tenía puesto el costillar, el collarín y el casco abrochado (hasta apretado fuerte) y se estaba sentando en el kart Campeón Gallego Cadete 2007. Pablo salió a la pista y fue la primera vez en sus miles de vueltas a un circuito que no paró a la 2ª o 3ª vuelta para comentar algo y enseguida empezó a rodar más y más rápido. Veíamos que no llegaba a los pedales, que no era capaz de ver por encima de la careta delantera, pero a él le daba igual. Se comportó como un pilotazo rodando al máximo ritmo posible en un circuito como Serra, entrando a tope en la entrada de meta y en el final de recta. Se divirtió como nunca, derrapó como siempre pero más aún, y para colmo marcó un tiempazo es sus escasas docena y media de vueltas. Se quedó a menos de medio segundo del tiempo marcado por Javi ese mismo día, que por cierto había sido muy bueno. Fue un placer ver el gesto de complicidad del Sr. Diputado, o como José Manuel y Susi salieron de la cafetería y disfrutaron un rato, en definitiva como nos quedamos encantados de ver a Pablo rodar tan rápido y tan bien. Y yo, como padre, encantado de ver que él se lo pasó en grande. Eso sí, en el lugar del crimen.



Un poco más tarde llegó el bueno de Josito y su padre, para completar el día perfecto, el crimen perfecto. Pablito y Josito pudieron rodar juntos un rato y pasárselo bien entre los dos, compitiendo. A última hora se cambiaron los karts y fue de risa: Pablito se tuvo que bajar ya que iba muy incómodo y no le llegaba a los pedales y Josito, que no entraba en el kart de Pablo, disfrutó con el Maranello de éste: "esto es otra cosa", comentó al bajar. A lo mejor parte de la culpa es del chasis... o no.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Patineteteam


José Antonio es de esas personas, parece que pasa con todos los de Santa Comba, que te apetece estar con él. Sensato en sus apreciaciones, amigo de los que aprecia y con un sentido del humor que ya lo quisiera yo para mi. Siempre está de buen humor, dándole la vuelta al comentario para reírnos un rato y aliviar las posibles tensiones. Sin embargo hay algo por lo que sobresale por encima de todo: por su responsabilidad. Sergio encontró en él su “partner” ideal, su compañero, su confidente. Sergio sabe que teniendo a José Antonio a su lado, trabaja muy a gusto. Eso sí, todavía va por el capítulo 1 del Manual del Buen Mecánico. Yo ni tan siquiera he encontrado el manual, todo sea dicho de paso. Ahora sí, pesando el kart no le gana nadie. Es un fenómeno, con el kart y con su forma de ser. Otro más que da gusto.


El domingo se le entregó a la familia Filgueira un ramo de flores por parte de la FGA y la CGK. La verdad es que yo no era demasiado partidario de entregárselo, pero también es cierto que el momento fue muy emotivo y esos 3 jabatos de la vida los aceptaron de buen grado, demostrándonos a todos que también son humanos. Además, los recibieron donde tocaba, en el podium de Serra, del Ayrton Senna de Outes.

Nosotros pasamos un fin de semana divertido de verdad, de los que hacen que sigas yendo a estas aventuras del karting. Después de un sábado nefasto, nos fuimos a Casa do Zuleiro a descansar. La casa rural te quita el hipo, preciosa y confortable, con un alojamiento excepcional y un desayuno impresionante. El apartamento en el que descansamos es lo más bonito que hemos visto. Además, José Manuel y Lucinda nos acogieron con todo el cariño, el mismo cariño que nos brinda la gente de Serra cada vez que estamos por allí. La cena en Casa Amanda fue otra cosa. Me dicen que la carne a la piedra estaba buena, no tanto como la de Areal, pero rica. Ahora, la atención… ¡para llevarlos al juzgado! La próxima vez cenaremos en la Casa, que en el desayuno he visto que tiene un premio de restauración de la despensa tradicional gallega…. y eso hay que probarlo.


El domingo fue otra cosa. Además de disfrutar de unas carreras muy interesantes en todas las categorías, nosotros en particular nos lo pasamos estupendamente. Preparamos una intendencia extraordinaria: 3 paellas, grifo de cerveza, postres variados, unos mejillones en escabeche caseros que hizo mi suegra sensacionales (no sólo lo digo yo…), etc. Hasta nos trajimos un paellador valenciano para la ocasión (gracias Monchiño) que casi acaba en urgencias por la quemadura de la mano, y es que está acostumbrado a cocinar en recintos más profesionales. Allí nos dimos cita con nuestros amigos, que parece que son bastantes. Se acercaron, como no, los Kopites rescatando a algún viejo conocido como Fredy y su primo (al cual he de reconocer que no le oí hablar en todo el rato, pues se puso morado de paella). Los Senlle y Rosa nos deleitaron con unos postres exquisitos, sobre todo esa tarta de galleta de chocolate y el bizcocho… ¡¡¡ummmmm!!! Pero si alguien tiene mérito es Susi: no sólo es madre sufridora, pues fue capaz de ver todas las carreras en las que participábamos, sino que atendió a las paellas como gran cocinera que es. Y por encima de eso, estuvo siempre pendiente de (ú)Nico, el crack.


Cuando ya habíamos recogido todo, después de unos cafés y de horas de charla con todo el mundo que se acercó a la carpa e interminables anécdotas, tocó recoger para terminar el fin de semana. Pero como Serra es mágico, aún nos deparó un momento estelar: se gestó una carrera de karts de alquiler en el que los pilotos fueron Aarón, Alejo, Miniche, Seijo y Pacheco. La carrera no tuvo desperdicio, se picaron hasta en la salida, con golpes sin compasión, Alejo empujando al padre durante toda la recta, Miniche haciéndole un interior a Seijo sin compasión, Pacheco atajando para no quedar descolgado y todos los que allí estábamos, divirtiéndonos como nunca.

Hay veces que tienes desengaños casi amorosos. Conoces gente que te parece buena gente, que los valoras por sus actos, por sus formas y por sus comentarios. Consideras que es buena gente, que sí, que por más que te digan tus amigos que no, tú sigues pensando que sí, que merecen la pena. Después llega un día que las cosas no les salen como ellos piensan y encuentran una disculpa perfecta para mostrar toda su frustración, culpando a inocentes, a gente, a personas que todo el mundo se permite juzgar sin valorar más allá de lo que su vista de ciego le permite. Se escudan en valoraciones de ajenos y se dejan engañar escuchando lo que quieren oir con tal de apaciguar su frustración. Lo peor es que de repente, invadidos no sé porqué demonio, pierden toda la educación de la que habían hecho gala, y esa franqueza tan fácil de sacar a relucir cuando se trata de alabar al prójimo la pierden cuando se trata de acusar injustificadamente. En ese momento pierden todos los valores y franqueza. Después, te llega tú amigo, ese que siempre está cuando lo necesitas, que te critica en la cara cuando ve que no tienes razón y que te reconoce la verdad cuando la ve, y te dice esa expresión que se te clava en el corazón a fuego: “¿Ves cómo tenía razón?” Y tú pones cara de resignación, le das la razón a tú amigo pero piensas… “no, no puede ser así, me niego, yo creo a la persona que conocí”. Espero que todo sea un malentendido y se recapacite. Me niego a pensar lo contrario.


Disputamos la carrera de Serra, esa por la que llevábamos tanto tiempo suspirando. Correr en Serra para el equipo es algo especial, tanto que hasta a Pablo le ha terminado por gustar. Serra es muy complicado y hay que conocer cada bache, cada milímetro de la pista, cada alternativa. No basta con llegar, entrenar un día y que te digan aquello de por aquí, por allá y listo. En Serra los límites los tienes que encontrar tú, no alguien que te diga por donde están. En Serra, me dijeron hace tiempo, “quien no bate es que no va rápido”. Tienes que dar mil vueltas para encontrar esa décima que te diferencia, esa décima que está en no hacer derrapar el coche en la izquierda del fondo y acelerar hasta el final, sin levantar, sin miedo. El miedo se tiene cuando no te atreves a hacer algo, no cuando algo o alguien premeditadamente te quiere hacer daño. Esto es respeto y prudencia. Serra es diferente y no te permite ni un error, ni una equivocación, ni una mala elección, ni una mala decisión.

lunes, 13 de octubre de 2008

A divertirse toca

La dinámica en la que ya estamos metidos nos hace no tener tiempo para actualizar el patineteteam. A mi me da pena no tener más comunicación con este blog, pero también es algo que tenía asimilado. También es cierto que no siempre es fácil encontrar el momento para sentarse a escribir, o la motivación a cerca de qué contar, pero es cierto que los momentos que he pasado, y que paso, con este blog, son únicos.

Pablo se está haciendo mayor a pasos agigantados. Muchas veces su madre y yo comentamos que ya se nos ha escapado, que ha dejado de ser ese niño pequeño que nos encantaba que fuese. Ha madurado corporalmente, desarrollándose poco a poco, hasta tener en estos momentos un cuerpo fuerte y ya casi pre-adolescente. Come como nunca y hace tanto deporte como siempre. Pablito hace, además de karting, fútbol, hockey sobre patines y natación. Y lo mejor es que quiere hacerlo todo… y más que pudiese.

Lo curioso es que también ha madurado mucho como niño, como persona, en sus pensamientos y en sus comportamientos. Y aunque nos gustaría que siguiese siendo niño toda la vida, nos alegra ver como progresa, como se hace mayor.


Cada vez cuesta más sentarse aquí delante y transmitir nuestros sentimientos. Prácticamente sólo la insistencia de algunos patineteteros me hace ya renovar, o al menos renovar de vez en cuando. También es cierto que a menudo me llegan ánimos por medio del correo – e de gente completamente desconocida para mi que me dice lo que le gusta el blog, me dan ánimos para “el chavalín”, incondicionales que me “exigen” la renovación ya que se conectan diariamente y no ven nada nuevo. Gente que tiene ganas de leer nuestras aventuras, que quieren compartir nuestros viajes, nuestras carreras, nuestras bromas y nuestras penurias. Gente que nos conoce personalmente o que nos conoce a través del blog, que les gusta conocer nuestras historias, que les gusta ver como nos lo montamos en este mundillo. Por este motivo es difícil que el Patineteteam muera, es complicado. Al menos el espíritu quedará ahí y habrá impregnado algo a algún lector. Al menos espero que se den cuenta de qué es Patineteteam, que nuestro único pecado es intentar (al final siempre lo conseguimos por más que nos quieran amargar la existencia) divertirnos sanamente, y si de paso arañamos algún resultado decente… ¡perfecto! Me quedo con todos esos desconocidos (y algunos conocidos, por supuesto) que comparten 5 minutos de vez en cuando con nosotros y nuestras ilusiones.

Sobre todo las ilusiones de Pablito. Él, quiera o no, es el culpable de todo esto, aunque no será una factura que le pase, evidentemente. Por disfrutar cada momento: como cuando vio su mono nuevo y los ojos se le saltaron de la alegría, o como cuando se ve en una foto con el FA del año pasado, o como cuando ve la DTM y dice… “ahí es donde me gustaría correr a mi”, o como cuando vio que había hecho la pole en Ourense: Pablito no va rápido en estos momentos por chasis, ni por motores con encendidos estratosféricos como anda diciendo la gente por ahí. Pablito en estos momentos está encima de la ola, con su moral a tope porqué empieza a creer en él mismo y se da cuenta que puede ir tan rápido como los demás. Se ha dado cuenta que en estos momentos es él el que lleva al kart, no el kart a él, que puede hacer con él lo que se le antoje, ponerlo del derecho o del revés, buscar esa décima más o seguir derrapando para pasárselo bien. Hay que ser un poco honesto y respetuoso con los rivales, e igual que se gana, hay que saber perder. Pablito en Ourense hizo la pole porque salió a la pista sin ningún tipo de presión, había trabajado mucho durante todo el año y se sacó el miedo que le tenía a esa pista de encima. Además, fue tan listo que rodó todo el rato pegado al pontón trasero de Brais, por lo que la pole sería para uno o para otro. En las carreras, se durmió en la salida de la primera, pero el resto fue perfecto, sin un solo fallo y tirando a tope desde el principio. Además, si a esto le añadimos el perfecto trabajo en la puesta a punto del equipo Hobby Kart, pues ahí queda todo dicho. Cuando hemos visto que alguien ha hecho una gran carrera, siempre lo hemos felicitado: Brais en Outeiro, Javier en Outeiro 2, Manuel Pérez en A Magdalena, Josito en A Magdalena, etc. Nunca hemos dicho que si esto o lo otro. Pero no ya nosotros, yo me quedo con Pablito y su actitud: el otro día le recordaba al papá de Brais la actitud que tuvieron los dos en Mosteiro el año pasado peleando por el 4º puesto y cómo se felicitaron y se dieron la mano en la pista por ello.


De mi, digan lo que quieran (al menos díganmelo a mi, eso sí), pero a mi Pablito, por favor déjenlo en paz, que es un niño de 8 años que sólo quiere pasarlo bien. Lo que más me jode es que ya lo llevo pidiendo muchas veces y ya cansa. Sólo un detalle, nunca creo que mi hijo gane una carrera y mucho menos un campeonato, pero no por eso estaré frustrado. Nuestro objetivo es divertirnos y aprender, nada más. El cariño que nos tenemos y que nos demostramos día a día, no tiene nada que ver con las carreras. Ese lo traemos de casa puesto, que viene con nosotros.
(Menos mal que no me apetecía escribir...)

miércoles, 1 de octubre de 2008

Imprescindible


Hay varios fines de semana al año que se han vuelto imprescindibles, y uno de ellos es el del Autocross de Santa Comba.

Quedamos con los Kopites (por fin se dejaron ver de nuevo) y se vinieron hasta el Autocross. Venían, como no, Pablo y Jacobo, además de Dani Solá (sí, sí, el mismísimo Dani Solá) y el gran Eloy, el mejor pivot de fútbol sala que ha dado Galicia en los últimos años (aunque ni él se lo llegó a creer nunca ni supieron verlo los que lo siguieron). Allá nos fuimos a pasar un estupendo y soleado sábado ya otoñal. Evidentemente venía Susi, Pablito y Nico. Nico nos dio el día pues se ponía enfermo con el ruido de los coches y por más que lo convencíamos y sabiendo que este era su enésimo Autocross, él seguía erre que erre con que no le gustaba. Ahora, cuando veía pasar a Lanchiñas (¡papá, ahí va Lanllinas!), o los Kart – Cross (sobre todo el de Burt Simpson), pues se emocionaba por completo.


Ir a Santa Comba, como he dicho mil veces, es algo irrepetible, siempre te suceden cosas interesantes. Será porque llevábamos tiempo sin ir o por el motivo que fuese, pero la verdad es que el día dio de sí. A Pablito le deparaba la sorpresa de ir montado en el todoterreno que iba de escoba por el circuito, desde luego que una experiencia apasionante para un niño de 8 años. Nos encantaba verlo por el circuito toda la tarde a su aire, con Sergio y su chaleco de seguridad, encantado de la vida. ¡Era el mejor reflejo de la felicidad! Independiente, alegre, disfrutando y sintiéndose el centro del universo, de su particular universo, evidentemente. Pablo es feliz en Santa Comba pues tiene el cariño y respeto de todo el mundo de Hobby Kart, pero él se encuentra muy a gusto con Sergio, lo tiene un poco de hermano mayor, igual que Sergio lo tiene de hermano pequeño. Se complementan perfectamente por este motivo, se respetan, se conocen y Pablo, al igual que Nicolás con él, imita a Sergio en todo, hasta en la forma de coger el volante.


Sergio es uno de esos niños que se merecen el infinito, todo lo que tenga o consiga será poco, pues es bueno de verdad, de corazón. Este año tiene alguna posibilidad de luchar por el Campeonato Gallego y lo va a intentar hasta el final. Es una pena que se lo tenga que disputar a su buen amigo Hugo Caride, pero también es una pena que Sergio pase por esta categoría y no lo consiga, después de quedar subcampeón hace dos años y tercero el año pasado. Hugo es un gran piloto y se merece este título como el que más, sin duda alguna, siendo un piloto de comportamiento excepcional en pista, agresivo, decidido, mordaz, de esos con los que no te puedes relajar ni un instante porque te alcanzará, y en ese centímetro que has dejado, se te colará. Seguro. Este fin de semana se volverán a ver las caras con el rival local, y es una pena que gran parte del Campeonato se decida en este circuito. Sergio tiene todo lo que hay que tener para ser un gran piloto, que ya lo es, de esos que no te defraudan en el trabajo, no te engaña porque da siempre el máximo, técnico como pocos, fino y espectacular a la vez, sabe perfectamente que material tiene, como sacarle el máximo partido y qué tiene que hacer con sus rivales. Desde luego que nos espera una carrera preciosa, aunque sufriremos por el peligro. Para su pena, no podrán ir sus padres, Rosa y el ya mítico Camariñas, pues Diego tiene la confirmación. Suerte para ellos en este día tan bonito.

Santa Comba es como Sevilla, tiene un color especial. En la entrada del pueblo tendría que haber una pancarta en la que pusiese… “sólo se admite gente que venga de buen rollo”. Desde luego parece que es así y así se vive en el ambiente, de hecho hace tiempo que ya no veo a impresentables desagradecidos y mentirosos por allí, y mejor que no vayan… Los que sí que van son los Senlle. Esta familia se merece un capítulo especial, un blog para ellos solos. Son increíbles, con un sentido estricto de la educación, del saber estar, de disfrutar y del servicio a los demás. El sábado estuvieron de banderas en la curva de final de recta del circuito y parecían profesionales, un 10 se merecieron. Después se fueron al indoor y allí organizaron todas las tandas, campeonatos, entrenamientos, etc., que hubo que organizar, mientras el padre estaba disfrutando de la compañía de la buena gente de la Escudería Amigos do Motor.


Cuando nos íbamos se acercó a por nosotros, nos estaba buscando, Lanchiñas. Ángel Pérez es un tipo encantador, educado, cortés y valiente, en la vida y en las carreras. Lucha con todas las armas por su objetivo y eso, en el deporte, le honra y hará que el que consiga ganarle tenga más mérito. Nos explicó todo lo que le pasó en la carrera y conversar con él fue muy agradable. Se comprometió con nosotros, con Pablito sobre todo, y seguro que el día que se cumpla lo pasaremos de miedo. Pablito estaba todavía fascinado con el día que pasó y no fue muy consciente de lo que Lanchiñas le dijo, pero ya estoy yo aquí para recordárselo. Cosas nuestras, como este patinetete.

Iremos recuperando la informalidad, y al que no le guste, que no lo lea. A mi me encanta y a mis patinetetes también.

No time, no space.